PALABRA DE DIOS 

22- Septiembre

25º DOMINGO

TIEMPO ORDINARIO


 "

"Ningún siervo puede servir a dos amos"

 

PRIMERA LECTURA
Amós 8, 4-7

PRESENTACIÓN

Amós, un pastor y cultivador de higos, que viene del desierto, es llamado directamente por Dios como profeta. Él no es de familia ni de escuelas de profetas.

Su misión se enmarca en el reino del Norte, Israel, en tiempos del rey Jeroboam II (783-743 a.C.).

Egipto y Asiria, las grandes potencias de la época, están calmadas; esto ha servido para que pequeños reinos, entre ellos Israel, en paz, prosperen.

La prosperidad ha desatado la ambición de los poderosos, que van aumentando sus posesiones a base de quedarse con las de los pequeños propietarios. Un desequilibrio social que está muy lejos de la voluntad de Dios, que quiere una justa distribución de la riqueza y una convivencia fraterna.

Amós, hombre de desierto, de austeridad y dureza, queda impresionado de la vida cómoda, atiborrada de confort, comodidades y placeres de los poderosos de Samaria.

Desde la tranquilidad de Tecoa, cerca de Belén, desde sus rebaños e higueras, ha sido llamado a profetizar en Samaria.

Han olvidado a Dios y la alianza establecida con él; han puesto su seguridad en sus bienes; han olvidado a los pobres, peor, se han aprovechado de ellos y han llevado a muchos a la miseria.

El castigo de Yhavhé está claro: serán los primeros en ir al destierro.

No le harán caso, lo denunciarán ante el rey, que le expulsa para que vuelva a su tierra. Pero él continuará su tarea porque el Señor le dijo: "Ve y profetiza en mi pueblo Israel" (7, 15b).

AMÓS 8, 4-7

Contra los que "compran por dinero al pobre"

Escuchad esto, los que exprimís al pobre, despojáis a los miserables, diciendo: "¿Cuándo pasará la luna nueva, para vender el trigo, y el sábado, para ofrecer el grano?"

Disminuís la medida, aumentáis el precio, usáis balanzas con trampa,

compráis por dinero al pobre, al mísero por un par de sandalias, vendiendo hasta el salvado del trigo.

Jura el Señor por la gloria de Jacob que no olvidará jamás vuestras acciones.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 112

PRESENTACIÓN

Cuando el dinero, el consumo, el confort, nos dominan; cuando creemos que, teniendo muchas cosas y disfrutando de ellas cada día, estamos seguros, nos creemos "dioses", está bien que nos recuerden que Dios es el único Señor digno de alabanza.

"Alabad el nombre del Señor...
ahora y por siempre."

¿Quién por encima de Él? ¿Quién puede comprarle con dinero? ¿Quién se puede medir con Él de igual a igual?

"El Señor se eleva sobre todos los pueblos
su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Y Dios tiene sus preferencias; Dios hace opción por aquellos que los demás rechazan y marginan, por las víctimas de los ricos y los poderosos.

"Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes
los príncipes de su pueblo."

(SALMO 112 )

Alabad al Señor, que alza al pobre.

Alabad, siervos del Señor, 
alabad el nombre del Señor. 
Bendito sea el nombre del Señor, 
ahora y por siempre. 
R.
Alabad al Señor, que alza al pobre.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos, 
su gloria sobre los cielos. 
¿Quién como el Señor, Dios nuestro, 
que se eleva en su trono 
y se abaja para mirar 
al cielo y a la tierra? 
R.
Alabad al Señor, que alza al pobre.

Levanta del polvo al desvalido, 
alza de la basura al pobre, 
para sentarlo con los príncipes, 
los príncipes de su pueblo. 
R.
Alabad al Señor, que alza al pobre.

 

 

SEGUNDA LECTURA
Primera carta de San Pablo a Timoteo, 2, 1-8

PRESENTACIÓN

En el libro que usa el sacerdote en la Eucaristía, llamado "Libro de la Sede", hay un apartado dedicado a la oración de los fieles, a las "peticiones", para los días ordinarios. En muchas de ellas la segunda petición es: "por los gobernantes", "por las naciones de la tierra", "por nuestra patria", "por los que tienen alguna responsabilidad sobre los demás", "por los políticos", "por el rey"...

San Pablo aborda el tema de la organización de la liturgia en la comunidad cristiana, que Timoteo debe asumir.

Hoy trae el tema de la oración universal en la celebración comunitaria, podríamos decir, la "oración de los fieles": "Oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias, por todos los hombres", esquema inspirado en las formas de oración usadas en la época entre los judíos.

Pero una característica de esta oración, respecto a la judía, es su universalidad.

Cuando los paganos dirigían su oración al propio emperador, los cristianos, dirigiéndose a Dios y pidiendo por los que ejercen el poder, están afirmando que todo poder viene de Dios, al que todos deben estar sometidos.

Orar por las autoridades, para que podamos llevar una vida en paz, tranquila y apacible; rezar por todos, porque Dios quiere que todos los hombres se salven; porque Cristo se ha ofrecido como rescate por todos; porque, como Pablo, apóstol de los gentiles, todos los cristianos han recibido una misión universal.

PRIMERA CARTA DE SAN PABLO A TIMOTEO 2, 1-8

Que se hagan oraciones por todos los hombres a Dios, que quiere que todos se salven

Querido hermano:

Te ruego, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que ocupan cargos, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro.

Eso es bueno y grato ante los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Pues Dios es uno, y uno solo es el mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jesús, que se entregó en rescate por todos: este es el testimonio en el tiempo apropiado: para él estoy puesto como anunciador y apóstol -digo la verdad, no miento-, maestro de los gentiles en fe y verdad.

Quiero que sean los hombres los que recen en cualquier lugar, alzando las manos limpias de ira y divisiones.

Palabra de Dios

 

ALELUYA (2Cor 8,9)

Jesucristo, siendo rico, por nosotros se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.

 

 

EVANGELIO
Lucas 16, 1-13

PRESENTACIÓN

La parábola del administrador infiel, contada por Jesús, fue reflexionada de diversas maneras por la comunidad cristiana primitiva, abriéndose a conclusiones diversas.

San Lucas nos trae alguna de esas conclusiones.

En este pasaje, Jesús, alude a una estafa que debió dar material de sobra a los cronistas de la época: un administrador infiel que busca la manera de asegurarse la vida cuando lo echen de la administración.

"Y el amo felicitó al administrador injusto por la astucia con que había procedido" v8a.

Algunos interpretan que el "amo" es el propietario y otros que es Jesús el que alaba la sagacidad, no la conducta.

Entre las conclusiones a las que se llegó en las comunidades primitivas, San Lucas recoge:

1.- El tiempo es corto y hay que aprovecharlo para asegurar el futuro (el Reino de Dios).

2.- Los hijos de este mundo son más sagaces que los hijos de la luz. El cristiano está en desventaja, pues no puede emplear métodos que otros emplean para medrar.

3.- En cuanto al uso del dinero. El administrador da una lección de cómo utilizar el dinero: distribuirlo de tal manera que nos asegure el cielo. Si los ricos entran en el cielo se debe a la renuncia que han hecho del mismo.

4.- Si queréis ser buenos administradores de los bienes espirituales, comenzad por ser fieles en la administración de los bienes materiales.

LUCAS 16, 1-13

No podéis servir a Dios y al dinero

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes.

Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido."

El administrador se puso a echar sus cálculos:

"¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa. "

Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?"

Éste respondió: "Cien barriles de aceite."

Él le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta."

Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?"

Él contestó: "Cien fanegas de trigo."

Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta."

Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.

Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.

El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado.

Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?

Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Palabra del Señor.