REFLEXIONES  

Domingo 17º
Tiempo ordinario (b)


"...cinco panes
de cebada
y dos peces"

 

 

REFLEXIÓN 1

 "INTERESADOS"

Cuántas veces nos movemos por intereses personales, familiares o de grupo; cuántas veces pasamos factura de lo mucho o poco que hacemos por los demás, aun dentro de la Iglesia.

Aquellas gentes que seguían a Jesús también tenían sus intereses, que, en muchos casos, no era Jesús y su palabra.

Hoy nos dice el Evangelio que mucha gente le seguía "por que veían las señales que hacía con los enfermos", es decir, le seguían para ver si Jesús les curaba o curaba a alguno de los suyos. Y al día siguiente de la multiplicación de los panes les dirá: "me buscáis... porque habéis comido de los panes".

No estaría mal moverse por intereses si, al final, nos encontramos con la persona de Jesús y le seguimos por él mismo, no por lo que podamos sacar de él.

Porque los signos: la curación de los enfermos, la multiplicación de los panes... nos tienen que acercar al auténtico Jesús, el Hijo de Dios.

Él puede curarnos de la enfermedad más profunda, el pecado y su consecuencia la muerte; él puede alimentarnos hasta la saciedad de todo aquello bueno y verdadero que ansiamos.

En la Eucaristía se hace pan para todos, en abundancia y sin límites; nos enseña a poner nuestros "cinco panes y dos peces" para que todos coman.

No caigamos en la tentación de hacer "rey" a Cristo para que solucione todos nuestros problemas; se marchará.

Acojamos a Cristo en nosotros y, con él, resolveremos nuestros problemas, nuestras "enfermedades", nuestras "hambres".

 

 

REFLEXIÓN  2

"DE MARCOS A JUAN"

DE MARCOS A JUAN

Podríamos tener la impresión de que este domingo seguimos escuchando el evangelio de Marcos en la misma página con la que acabábamos la narración del domingo pasado. Pero hoy el evangelio dominical pasa de Marcos a Juan. En vez de la multiplicación de los panes narrada por Marcos, escuchamos el relato del mismo hecho según la versión de Juan. Así, los próximos domingos (con el paréntesis de la Transfiguración) escucharemos a Jesús en su "sermón" sobre el pan de vida, que el evangelio de Juan sitúa después de la multiplicación de los panes, como una "catequesis" del mismo Jesús sobre la Eucaristía.

EN CONTINUIDAD CON EL DOMINGO PASADO

Aunque el relato evangélico sea de Juan, es bueno recordar qué continuidad tiene con el relato evangélico del domingo pasado.

En aquel, de Marcos, Jesús nos mostraba su solicitud para con los apóstoles después de la primera misión que les había confiado. El Señor, después de escuchar la explicación de los suyos, se los lleva para que reposen con él y para que "estando" con él aprendan a ser pastores. La escena acababa mostrándonos a Jesús instruyendo a la multitud que le seguía "como ovejas sin pastor". En el marco de esta solicitud de Jesús para con todos, el evangelista nos narra la multiplicación de los panes. En el evangelista Marcos, esta solicitud beneficia a la multitud que seguía a Jesús y le escuchaba; y en el evangelista Juan se trata de los que le seguían por los "signos prodigiosos " que hacía. Tanto en un caso como en otro, Jesús vela en favor de los que le siguen, no ofreciéndoles sólo el alimento de su palabra y de los "signos prodigiosos" con que la acompañaba, sino también en todo aquello que afectaba la vida de aquellas personas, para que en nada quedaran desatendidos. De paso, Jesús enseña a los apóstoles a velar por todos como pastores del pueblo que les sería confiado

JOSEP URDEIX
                       
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