PALABRA DE DIOS 

18 - Abril

JUEVES SANTO
(C)

 
"Os he dado ejemplo"

 

 


PRIMERA LECTURA

Éxodo 12, 1-8. 11-14

PRESENTACIÓN

          * Las prescripciones sobre la cena pascual en el Antiguo Testamento.              

        * En el seno de la opresión, se implanta la fiesta de la liberación. La sangre del cordero es defensora y salvadora. Simboliza la vida que Dios da a su paso.

        * Jesús siguió las prescripciones judías en la Última Cena.

        * Cambió el contenido de las bendiciones sobre el pan y el vino.

        * Las refirió a su cuerpo y sangre que iba a entregarse en la cruz como sacrificio definitivo.

        * Los suyos comparten su cuerpo y su sangre (bajo las especies del pan y el vino), como los hebreos comían el cordero pascual.

- Cada persona procurará un animal para su familia...

- Un animal sin defecto, macho de un año, cordero o cabrito...

- El catorce del mes lo matará al atardecer...

- Rociaréis con su sangre las jambas y el dintel de la puerta...

- Comeréis la carne asada, con panes ácimos y verduras amargas...

- Ceñida la cintura, las sandalias en los pies y un bastón en la mano...

- Lo comeréis aprisa. Es la Pascua,, el Paso del Señor...

- El Señor pasará haciendo justicia de los dioses egipcios...

- Por las casas marcadas con la sangre del cordero, pasaré de largo...

- Este día celebraréis, para siempre, la fiesta del Señor.

DEL LIBRO DEL ÉXODO 12, 1-8. 11-14

Prescripciones sobre la cena pascual

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de Egipto: "Este mes será para vosotros el principal de los meses; será para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de Israel: "El diez de este mes cada uno procurará un animal para su familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito. Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido.

Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Esta noche pasaré por todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto. Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta del Señor, ley perpetua para todas las generaciones.""

Palabra de Dios

 

 

 


SALMO RESPONSORIAL

Salmo 115

PRESENTACIÓN

La comida de Pascua, o Seder, se tomaba en cada casa la primera noche de la fiesta. La mesa, en aquella ocasión estaba suntuosamente preparada. En un extremo de la mesa, delante del "dueño de casa", había tres matsoth ("pan de la miseria", sin levadura, porque la "masa de nuestros antepasados no tuvo tiempo de fermentarse cuando tuvieron que salir precipitadamente de la tierra de cautividad"). Sobre la mesa, "hierbas amargas" y lechuga, evocaban las amarguras de la vida de esclavitud... Y "el hueso carnudo, asado, de cordero pascual"...

Ante cada comensal, una "copa de vino". En cuatro sorbos, durante la comida, cada uno debía vaciar su contenido recitando una bendición, testimonio de "felicidad" y de "gratitud" hacia Dios. Durante la comida, el niño más pequeño hace preguntas al "dueño de casa"; este responde mediante el Haggada o sea el relato de la "liberación de Egipto".

Para finalizar la comida, se cantan los salmos de Hallel, es decir los salmos 112 al 117.

El salmo 115 resume perfectamente el sentimiento de Israel en esta situación dolorosa. Horriblemente oprimido ("he sufrido mucho"), obtuvo del Faraón el permiso para salir de la hoguera. Pero de inmediato siente que le pisa los talones el ejército egipcio ("en mi confusión yo decía: ¡el hombre es sólo mentira!"). Experiencia profunda de la duplicidad humana. Morirían aprisionados entre el Mar Rojo a la espalda y los terribles carruajes del Faraón por delante... En ese momento se abre el mar...

"Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles"

 Con inmensa emoción, el salmista pasa de pronto, a la primera persona: 

"yo soy, Señor, tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas."


Te ofreceré el sacrificio de alabanza, 
levantaré la copa de salvación... "

(SALMO 115)

R/. EL CÁLIZ DE LA BENDICIÓN
ES LA COMUNIÓN CON LA SANGRE DE CRISTO.

¿Como pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho? 
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre. R.

Mucho le cuesta al Señor
la muerte de sus fieles.
Señor, yo soy tu siervo,
hijo de tu esclava;
rompiste mis cadenas. R.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. R.

 

 


SEGUNDA LECTURA

1Corintios 11, 23-26

PRESENTACIÓN

- Pablo recuerda a los corintios la enseñanza, que procede del Señor y de los apóstoles

- La institución de la Eucaristía, nueva Pascua cristiana.

- El pan y el vino, consagrados por el Señor,  son su Cuerpo y su Sangre, es decir, su vida que se entrega por la salvación de todos. 

- La Eucaristía es memorial del sacrificio de Cristo.

- He recibido una tradición, que procede del Señor...

- En la noche en la que iba a ser entregado...

- Tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros”...

- Lo mismo con el cáliz, después de cenar: Este es el cáliz de la nueva alianza, sellada con mi sangre”...

- Haced esto en memoria mía...

- Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

DE LA 1ª CARTA A LOS CORINTIOS 11, 23-26

Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor

Hermanos: 
Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía." Lo mismo hizo con él cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía." Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Palabra de Dios

 

 

 


ACLAMACIÓN (Jn 13, 34)

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis mutuamente como yo os he amado, dice el Señor.

 

 


EVANGELIO

Juan, 13, 1-15

PRESENTACIÓN

        * La Pasión y la Muerte es el mayor servicio que Cristo ofrece al Padre y a la humanidad.

        * Y este servicio y entrega por amor, lo adelanta también Jesús a la Última Cena con un signo que trae únicamente San Juan.

        * El que comparte la muerte de Cristo, el que comparte el Cuerpo y la Sangre del Señor, que se entrega, debe estar en una actitud de amor y de servicio a los demás.

        * El lavatorio de los pies, remarca las enseñanzas de la Eucaristía.

        * Sólo con una verdadera actitud de servicio mutuo, se puede celebrar la eucaristía.

        * Los textos de la institución de la Eucaristía de los evangelios  sinópticos y de San Juan, son complementarios.

        * Todos los ministerios y carismas en la Iglesia, especialmente el sacerdocio y el episcopado, son ministerios y carismas de servicio

- Había llegado la Pascua y, con ella, la hora de volver al Padre

- Con un amor a los suyos, hasta el extremo...

- Se levanta de la mesa y toma una toalla, que se la ciñe...

- Y echando agua en una jofaina, se pone a lavar los pies de los discípulos...

- Simón Pedro le dice: “¡No me lavarás los pies jamás!”...

- “Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo”, le dice Jesús...

- “No sólo los pies, sino también las manos y la cabeza...

- Estáis limpios, pero no todos...

- Yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies...

- Os he dado ejemplo...

- Lo que yo he hecho con vosotros, hacedlo también vosotros...

DEL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 13, 1-15

Los amó hasta el extremo

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

 Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: "Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?" Jesús le replicó: "Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde." Pedro le dijo: "No me lavarás los pies jamás." Jesús le contestó: "Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo." Simón Pedro le dijo: "Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza." Jesús le dijo: "Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos." Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: "No todos estáis limpios."

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: "¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis."

Palabra del Señor.