PALABRA DE DIOS 

12 - Mayo

4º DOMINGO DE PASCUA

(C)

 

"Mis ovejas
escuchan mi voz"

 

PRIMERA LECTURA
Hechos 13, 14. 43-52

PRESENTACIÓN

El episodio que se narra en esta lectura tiene lugar en la sinagoga de Antioquía de Pisidia, casi en el centro del Asia Menor.

Un sábado por la mañana tenía lugar la celebración del Shabbat. En la sinagoga, como en círculos concéntricos, los judíos de nacimiento, los prosélitos, es decir, los convertidos al judaísmo, que aceptaban la ley de Moisés y la circuncisión, y , los llamados por Lucas, "paganos", pero que eran creyentes en Dios, aunque no asumían las prácticas judías y la circuncisión.

En el proyecto evangelizador de San Pablo, los primeros a los que debe anunciar la Buena Noticia de Jesús de Nazareth, muerto y resucitado y Mesías esperado, son los judíos de nacimiento; en su lógica, un buen judío que escucha las Escrituras, no tiene otro camino que hacerse cristiano. Y desde los judíos, los prosélitos y los "paganos".

Sin embargo, las cosas no salen como las ha planificado; en lugar de acoger su palabra, algunos están perdiendo la compostura y comienzan a atacar y a poner en su contra a la gente.

San Pablo se da cuenta que estos judíos no van a acoger nunca a Jesús como Mesías; jamás van a ser una ayuda para su misión, para que el Evangelio llegue a los paganos.

Por eso, sintiéndose como el pequeño resto del Israel fiel, del que hablaba Isaías, toma conciencia de que el Señor le ha elegido para que el Evangelio, el cumplimiento de las promesas de Dios, llegue a los gentiles. Así pues desde ese momento, cambia sus planes y sus prioridades: "Teníamos que anunciaros primero a vosotros la Palabra de Dios; pero como la rechazáis...nos dedicamos a los gentiles.

Así, pues, en Antioquía de Pisidia se tomó una importante decisión para la vida del cristianismo primitivo.

LECTURA DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 13, 14. 43-52

Sabed que nos dedicamos a los gentiles

En aquellos días, Pablo y Bernabé desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia; el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento.

Muchos judíos y prosélitos practicantes se fueron con Pablo y Bernabé, que siguieron hablando con ellos, exhortándolos a ser fieles a la gracia de Dios.

El sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra de Dios. Al ver el gentío, a los judíos les dio mucha envidia y respondían con insultos a las palabras de Pablo.

Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: "Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: "Yo te haré luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el extremo de la tierra.""

Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y los que estaban destinados a la vida eterna creyeron.

La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas y devotas y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron del territorio.

Ellos sacudieron el polvo de los pies, como protesta contra la ciudad, y se fueron a Iconio. Los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 99

PRESENTACIÓN

El salmo 99 ha sido compuesto para acompañar un sacrificio de acción de gracias; así se le ha llamado: "Salmo para la ¨todah¨ (acción de gracias)".

El templo de Jerusalén, después del destierro, contaba con una colección de cánticos y salmos para poder cantarlos y recitarlos en celebraciones litúrgicas y circunstancias variadas.; como en nuestras iglesias tenemos unos cancioneros litúrgicos.

Estamos en plena liturgia: "Aclamad", "servid", "entrad"...

"Aclama al Señor tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores."

El primer artículo del credo de Israel no es "Creo en Dios... creador", sino "Creo en el Dios liberador". Es la gran experiencia que ha tenido. Desde esa experiencia se leerá y se remontará la historia hasta la creación. Y no sólo es el Dios liberador, sino que los ha hecho su pueblo.

"Sabed que el Señor es Dios,
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño."

La acción de gracias proclama el amor y la fidelidad de Dios; amor y fidelidad que cruza los tiempos y las edades. En cuántos salmos encontramos este reconocimiento: "eterno es su amor", su fidelidad dura de edad en edad.

"El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades."

(SALMO 99)

R/ SOMOS SU PUEBLO Y OVEJAS DE SU REBAÑO.

Aclama al Señor, tierra entera, 
servid al Señor con alegría, 
entrad en su presencia con vítores.
R/ SOMOS SU PUEBLO Y OVEJAS DE SU REBAÑO.

Sabed que el Señor es Dios: 
que él nos hizo y somos suyos, 
su pueblo y ovejas de su rebaño.
R/ SOMOS SU PUEBLO Y OVEJAS DE SU REBAÑO.

"El Señor es bueno, 
su misericordia es eterna, 
su fidelidad por todas las edades."
R/ SOMOS SU PUEBLO Y OVEJAS DE SU REBAÑO.

 

SEGUNDA LECTURA
Apocalipsis 7, 9. 14b-17

PRESENTACIÓN

Durante los domingos de Pascua, en la segunda lectura, vamos a ir proclamando textos del Apocalipsis de San Juan.

Con ellos vamos a entrar en contacto con uno de los libros más interesantes del Nuevo Testamento.

Libro difícil a primera vista, malinterpretado a lo largo de los siglos, utilizado para apoyar cosas que no quiere decir, bien entendido es un libro de gran riqueza en su mensaje.

La palabra Apocalipsis significa "revelación", es decir, "retirar el velo". Juan quiere descubrirnos el misterio del mundo, misterio escondido a nuestros ojos. Como se trata de revelarnos lo que nuestros ojos no pueden ver espontáneamente, el libro se presenta en forma de visiones. En el pasaje de hoy aparece cinco veces el verbo "ver".

El nombre de Apocalipsis, desgraciadamente, no ha tenido mucha suerte; a veces se ha utilizado para asustar. Pero, dentro de su forma y estilo, el Apocalipsis, como los demás libros del Nuevo Testamento, es una Buena Noticia. Toda la Biblia nos revela el proyecto del amor de Dios para con el hombre.

Los Apocalipsis son un género literario peculiar; pero, como los demás libros de la Biblia, no tienen otro mensaje que el amor de Dios y la victoria del amor sobre todas las formas del mal.

Una de las dificultades con las que nos encontramos en la lectura de esta literatura apocalíptica son las visiones, con frecuencia fantásticas y difíciles de descifrar, al menos para nosotros; sus destinatarios sí las entendían por la situación en la que se encontraban.

¿Por qué hablar en forma de visiones? ¿Por qué no hablar claro?

El Apocalipsis de San Juan, como todos los libros del mismo género, se escribió en tiempos de persecución: "Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación... me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús". Juan no ha ido a Patmos de turismo, ha sido confinado allí.

Durante la persecución, un apocalipsis es un escrito que circula bajo mano para animar a los perseguidos.

El tema central es la victoria de los que en ese momento son perseguidos y están oprimidos. En síntesis de afirma: aparentemente habéis sido vencidos, os han aplastado, perseguido y eliminado y vuestros perseguidores han triunfado. No perdáis el ánimo, Cristo ha vencido al mundo; Él es el vencedor, ha vencido a la muerte. Las fuerzas del mal no pueden contra vosotros, están vencidas. Cristo es el verdadero rey.

Lógicamente este discurso no puede hacerse de manera muy explícita, ya que si el mensaje llega a los perseguidores, el peligro es grande. Por lo tanto, se cuentan historias de otras épocas, se ponen números encriptados, se cambian nombres, se traen visiones fantasmagóricas... todo para desalentar la lectura de los no iniciados. Así, por ejemplo, San Juan habla de Babilonia y la llama "la gran prostituída" . Quienes saben leer entre líneas, entienden que se trata de Roma. En el Antiguo Testamento tenemos el libro de Daniel, prototipo de este género literario,. Escrito hacia el 165 a.C. para animar a los perseguidos por Antíoco Epífanes. El libro de Daniel no se enfrenta directamente; narra los episodios de heroísmo de aquellos judíos fieles bajo la persecución de Nabucodonosor cuatrocientos años antes. A primera vista, una lección de historia; pero para quienes sabían leer entre líneas, el mensaje estaba claro

Así, el mensaje del Apocalipsis de San Juan es sencillo de entender, a pesar del difícil género literario: las fuerzas del mal podrán desencadenarse, pero no prevalecerán para siempre. Al contrario, la victoria es de Dios y de aquellos que le han sido fieles.

El Apocalipsis de san Juan, formando parte del Nuevo Testamento, nos indica que el personaje central del mismo es Cristo: él es el centro de todas las visiones.

En la lectura de este domingo, se habla de promesas cumplidas, de la era de la salvación, anunciada por los profetas y realizada por Cristo. El proyecto de Dios se ha realizado.

La promesa hecha a Abraham de una descendencia numerosa como las estrellas, como la arena de las playas, ya está ahí, delante del trono y del Cordero: "una muchedumbre inmensa que nadie podía contar".

El anuncio de Isaías: "Todo hombre verá la salvación de Dios", se hace realidad.

Esta multitud está con las palmas en las manos celebrando el triunfo del Mesías, la liberación. Ya se acabaron los éxodos, las marchas por el desierto, la provisionalidad de las tiendas.

Esta multitud ha sido incorporada por el Bautismo a la muerte y resurrección de Cristo. La vestidura blanca del Bautismo ha sido blanqueada en la sangre del Cordero.

Todo llega a su plenitud y Dios estará en medio de los suyos; el Cordero será el Pastor: los acompaña y no pasarán ni hambre ni sed, estarán protegidos del sol y del calor del desierto y les lleva a fuentes de agua fresca y abundante, como decía Isaías (Is 49, 10)

Han llegado los tiempos nuevos en los que lo que se esperaba, se hace presente: ya no habrá más llanto, ni luto, ni dolor porque "Dios enjugará las lágrimas de sus ojos".

En Jesucristo se han cumplido todas las esperanzas anunciadas desde antiguo: por el Bautismo y la Eucaristía, la humanidad participa de la vida del Resucitado y entra definitivamente en la intimidad de Dios.

DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS 7, 9. 14b-17

El Cordero será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas

Yo, Juan, vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos.

Y uno de los ancianos me dijo:

- "Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero.

Por eso están ante el trono de Dios, dándole culto día y noche en su templo.

El que se sienta en el trono acampará entre ellos.

Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.

Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos."

Palabra de Dios

 

ACLAMACIÓN (Juan 10, 14)

Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, conozco mis ovejas y ellas me conocen.

 

EVANGELIO
San Juan, 10, 27-30

PRESENTACIÓN

El texto de hoy está en un ambiente de denuncia, juicio y sentencia.

Jesús ha curado a un ciego de nacimiento, al que expulsan de la sinagoga. Él lo ha acogido entre los suyos y ha recobrado la verdadera vista: "Creo, Señor"(Jn 9, 38b)

Sin embargo, los que creen ver, los fariseos, se hacen los ciegos, rechazan a Jesús.

En esta polémica trae Jesús el tema de los pastores. 

No olvidemos que ya el Antiguo Testamento llamaba "pastores" a los reyes, a los jefes religiosos y a los maestros de Israel.

Y hablará de los pastores que entran asaltando tapias, de los pastores ladrones y bandidos, de los pastores extraños y asalariados... y hablará del pastor que entra por la puerta, que llama a las ovejas por su nombre, que va delante...

El mal pastor que no hace más que robar, matar y perder las ovejas; que echa a correr cuando ve venir al lobo; que no le importan las ovejas... y el buen pastor que da su vida por las ovejas, el pastor modelo que conoce a las ovejas y las ovejas le conocen

Jesús se identifica con el buen pastor, el pastor conforme a lo que el Padre quiere. Todos tienen que pertenecer a su rebaño.

La polémica entre Jesús y los fariseos se recrudecerá cuando afirme que las ovejas que le sigan tendrán vida eterna; no se perderán porque cuidará de lo que el Padre le ha dado. El Padre y él son uno.

"Los dirigentes judíos cogieron piedras para apedrearlo" (Jn 10, 31-32). Así terminó la discusión sobre los malos pastores y el Buen Pastor.

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 10, 27-30

Yo doy la vida eterna a mis ovejas

En aquel tiempo, dijo Jesús: "Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano.

Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre.

Yo y el Padre somos uno."

Palabra del Señor