INTRODUCCIÓN 

17 - Enero

SEGUNDO DOMINGO
TIEMPO ORDINARIO
(B)

"Maestro, ¿dónde vives?"

 

TIEMPO ORDINARIO

Introducción al tiempo ordinario

De las Normas universales sobre el Año litúrgico y sobre el calendario

(nn. 43-44)

Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario.

El tiempo ordinario comienza el lunes que sigue al domingo posterior al 6 de enero y se extiende hasta el martes antes de Cuaresma inclusive; de nuevo comienza el lunes después del domingo de Pentecostés y termina antes de las primeras Vísperas del domingo I de Adviento. Por esto se emplean una serie de formularios que para los domingos y ferias de este tiempo se encuentran tanto en el Misal como en la Liturgia de las Horas.

Descripción de las lecturas de la misa para los domingos

De los Prenotandos del Leccionario (cf. nn. 105-107)

Evangelio:

El domingo II del tiempo ordinario se refiere aún a la manifestación del Señor, celebrada en la solemnidad de la Epifanía, por la perícopa tradicional de las bodas de Caná y otras dos, tomadas asimismo del Evangelio de san Juan. A partir del domingo III empieza la lecturasemicontinua de los tres Evangelios sinópticos; esta lectura se ordena de manera que presente la doctrina propia de cada Evangelio a medida que se va desarrollando la vida y predicación del Señor. Además, gracias a esta distribución se consigue una cierta armonía entre el sentido de cada Evangelio y la evolución del año litúrgico. En efecto, después de la Epifanía se leen los comienzos de la predicación del Señor, que guardan una estrecha relación con el Bautismo y las primeras manifestaciones de Cristo. Al final del año litúrgico se llega espontáneamente al tema escatológico, propio de los últimos domingos, ya que los capítulos del Evangelio que preceden al relato de la Pasión tratan este tema, con más o menos amplitud.

Lecturas del Antiguo Testamento:

Estas lecturas se han seleccionado en relación con las perícopas evangélicas, con el fin de evitar una excesiva diversidad entre las lecturas de cada misa y sobre todo para poner de manifiesto la unidad de ambos Testamentos. La relación entre las lecturas de la misa se hace ostensible a través de la cuidadosa selección de los títulos que se hallan al principio de cada lectura. Al seleccionar las lecturas se ha procurado que, en lo posible, fueran breves y fáciles.

Pero también se ha previsto que en los domingos se lea el mayor número posible de los textos más importantes del Antiguo Testamento. Estos textos se han distribuido sin un orden lógico, atendiendo solamente a su relación con el Evangelio; sin embargo, el tesoro de la Palabra de Dios quedará de tal manera abierto que todos los que participan en la misa dominical conocerán casi todos los pasajes más importantes del Antiguo Testamento.

Lecturas del Apóstol:

Para esta segunda lectura se propone una lectura semicontinua de las cartas de san Pablo y de Santiago (las cartas de san Pedro y de san Juan se leen en el tiempo pascual y en el tiempo de Navidad).

La primera carta a los Corintios, como es muy larga y trata de temas diversos, se ha distribuido en los tres años del ciclo, al principio de este tiempo ordinario. Conviene advertir que se han escogido solo lecturas bastante breves y no demasiado difíciles para la comprensión de los fieles.

Normas particulares del tiempo ordinario

Misa

1. Cada domingo del tiempo ordinario tiene formulario propio.

2. En las memorias obligatorias se dice la colecta propia; en cambio, la oración sobre las ofrendas y la de después de la comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de la feria correspondiente (cf. OGMR, 363). El prefacio se toma de los prefacios comunes o del común.

3. En las ferias del tiempo ordinario, se puede elegir o la misa de feria, o la misa de la memoria libre que pueda ocurrir, o la misa de algún santo inscrito ese día en el Martirologio, o una misa votiva o por diversas necesidades (cf. OGMR, 355).

4. Cuando se opta por hacer la memoria libre (si concurren varias solo puede hacerse una) o la misa de algún santo inscrito ese día en el Martirologio: se dice la colecta propia o, si carece de ella, la del común correspondiente; la oración sobre las ofrendas y la de después de la comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de las oraciones de cualquier otro domingo del tiempo ordinario (cf. OGMR, 363). El prefacio se toma de los prefacios comunes o del común.

5. Cuando se opta por celebrar de feria: aparte de las oraciones del domingo precedente, se pueden tomar o las oraciones de cualquier otro domingo del tiempo ordinario o una misa votiva o por diversas necesidades. En todo caso, siempre está permitido tomar de esas misas solo la colecta (cf. OGMR, 355c.363).

6. Los domingos no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial (cf. OGMR, 380). Los días con memoria obligatoria pueden celebrarse la misa exequial y las misas de difuntos después de recibida la noticia de la muerte y en el primer aniversario, pero no se permiten las misas cotidianas de difuntos. En las ferias puede celebrarse cualquier misa por los difuntos (cf. OGMR, 381).

7. El color de las vestiduras litúrgicas es el verde (cf. OGMR, 346c).

Liturgia de las Horas

8. En el Oficio dominical se toman los elementos del domingo correspondiente en el ciclo de cuatro semanas, excepto lo propio de cada domingo del tiempo ordinario.

9. En el Oficio ferial todos los elementos de cada hora se toman del día correspondiente de la semana en el ciclo de cuatro semanas, excepto las lecturas del Oficio de lectura, que son propias de cada día.

10. En las memorias, si no se indica lo contrario, la salmodia se toma del día correspondiente de la semana en el ciclo de cuatro semanas; el resto también del día correspondiente de la semana, o del común, excepto lo que es propio de la memoria y la oración que siempre es del santo.

Calendarios particulares

11. Los domingos se permiten solo las solemnidades, mientras que las fiestas y memorias de ese año se omiten; los demás días se admiten todas las celebraciones.

(Fuente: Calendario Litúrgico CEE)