PALABRA DE DIOS 

 

 

PRIMERA LECTURA.
Deuteronomio 4, 1-2. 6-8

PRESENTACIÓN

Este pasaje cierra el primero de los grandes discursos que constituyen el Deuteronomio.

El Deuteronomio reflexiona sobre los grandes acontecimientos del Éxodo, sobre las hazañas del Señor y el gran momento del Pacto del Sinaí.

El texto que ha llegado a nosotros ha tenido varios momentos de elaboración y reelaboración.

La reflexión de hoy estaría hecha, posiblemente, en el destierro. Sin Templo, sin Ciudad Santa, les queda la Ley, la Toráh. En ella, su Dios, está a su lado.

Él es todo para ellos y ellos deben ser totalmente para él. Todos los bienes les vendrán si escuchan y cumplen sus "mandatos y decretos".

Esta unión de fe y vida con Dios es la auténtica sabiduría.

Están viviendo en tierra de paganos y ante ellos deben ser portadores de su fe en un Dios cercano, que camina con ellos; que no es un dios de oro, plata, piedra o madera. Todos tienen que reconocer que vivir según las leyes de Dios es de personas sabias e inteligentes.

La cercanía de Dios a su pueblo en tiempos de Moisés y el compromiso de cumplir sus mandatos como respuesta a ese Dios liberador, no fue sólo para los tiempos del Éxodo, sino que el pueblo debe vivirlo en todo momento y circunstancia, también en las épocas difíciles, aun en el destierro. 

Porque Dios sigue ahí, a su lado.

Sólo escuchando tu palabra y viviendo según ella, estaré cerca de Ti, seré verdaderamente sabio e inteligente

 

LIBRO DEL DEUTERONOMIO 4, 1-2. 6-8

No añadáis nada a lo que os mando. . ., así cumpliréis los preceptos del Señor.

Moisés habló al pueblo, diciendo: - "Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os mando cumplir. Así viviréis y entraréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. No añadáis nada a lo que os mando ni suprimáis nada; así cumpliréis los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mando hoy. Ponedlos por obra, que ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos que, cuando tengan noticia de todos ellos, dirán:"Cierto que esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente."Y, en efecto, ¿hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está el Señor Dios de nosotros, siempre que lo invocamos? Y, ¿cuál es la gran nación, cuyos mandatos y decretos sean tan justos como toda esta ley que hoy os doy?"

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 14

PRESENTACIÓN

Los mandamientos del Señor son justos.

Guardar los mandamientos el Señor es de sabios e inteligentes.

Quien los cumple está junto a Dios, se hospeda en su casa.

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

"El que procede honradamente 
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales."

Pero estar cerca del Señor, "hospedarse en su tienda", exige estar cerca de los demás, amar al prójimo, como más tarde dirá Jesús.

"El que no hace mal a su prójimo
ni difama a su vecino"

Dios es la Palabra que cumple y estar cercano a él es decir "sí, sí", "no, no".

Por eso,

"El que no retracta lo que juró,
aun en daño propio,

ése se hospedará en la casa del Señor.

"El que así obra, nunca fallará"


Quiero, Señor, hospedarme en tu casa.
Dame la fuerza necesaria para vivir como los que son dignos de ser tus huéspedes.

SALMO 14

R/ SEÑOR, ¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua.
R/ SEÑOR, ¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor.
R/ SEÑOR, ¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente
El que así obra nunca fallará.
R/ SEÑOR, ¿QUIÉN PUEDE HOSPEDARSE EN TU TIENDA?

 

SEGUNDA LECTURA
Santiago 1, 17-18. 21b-22.27

PRESENTACIÓN

La carta de Santiago está compuesta de breves instrucciones para catequesis y homilías.

La instrucción de hoy se refiere a la actitud del cristiano ante la Palabra de Dios.

Estas catequesis están destinadas a comunidades cristianas procedentes de medios judíos.

Los cristianos procedentes del judaísmo debían plantearse con frecuencia cuestiones relacionadas con el judaísmo y el paso a los de Jesús.

Santiago les recuerda que deben escuchar la Palabra y ponerla en práctica. Y esta Palabra es el Evangelio de Jesús.

Hay que acoger la Palabra no sólo como doctrina que se dialoga, opina y discute, sino como semilla que germina y da fruto.

La Palabra hay que aceptarla con docilidad, hay que llevarla a la práctica; quien únicamente la escucha, sabrá cosas a cerca de la palabra, pero esa palabra no le dará vida. Palabra y vida deben ir unidas.

Dios juzga de la eficacia de su palabra en el hombre por las obras que produce; esas obras son la religión pura y sin mancha.

"La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo".


Nos has hecho primicia de tus criaturas.
Que viva la religión pura e intachable.

LECTURA DE LA CARTA DE SANTIAGO 1, 17-18, 21b-22, 27

Llevad a la práctica la palabra

Mis queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de los astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra. Por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas. Aceptad dócilmente la palabra que ha sido plantada y es capaz de salvaros. Llevadla a la práctica y no os limitéis a escucharla, engañándoos a vosotros mismos. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo.

Palabra de Dios

 

ACLAMACIÓN
Santiago 1, 17-18

El Padre, por propia iniciativa, nos engendró con la Palabra de la verdad, para que seamos como las primicias de sus criaturas

 

EVANGELIO
Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23

PRESENTACIÓN

A veces el cumplimiento se queda en un "cumplo y miento".

La tentación de los judíos fue camuflar la Palabra de Dios, sustituir su radicalidad a costa de acentuar una serie de ritos, costumbres y normativas que afectaban a lo exterior, a lo aparente.

En el fondo, la ley del Señor se sustituía por normativas humanas.

En el Evangelio son los fariseos los prototipos de esa conducta. Tan preocupados por el cumplimientos de las normas, poco a poco se cerraban al horizonte de Dios.

San Marcos se preocupa de explicar bien este estilo de conducta para que la entiendan sus lectores no judíos.

Ante la pregunta de los fariseos y letrados a cerca del gesto ritual de lavarse las manos antes de las comidas, Jesús se pone en la línea de los profetas, en concreto de Isaías.

De palabra mucho, pero de corazón están lejos. Esto les lleva a un culto vacío y a unas doctrinas vacías también.

La pureza o la impureza está en el corazón, no en los gestos externos. Si el corazón está podrido, todo el hombre está impuro, aunque externamente cumpla.


Qué fácil es honrarte con labios y, después, estar lejos de Ti.

Que mi fe no sea de mero cumplimiento; que lo que salga de mi corazón esté de acuerdo con tu voluntad

 SAN MARCOS  7, 1-8a. 14-15. 21-23

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. ( Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes la manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas. ) Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús "¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores"? Él contesto: / "Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:

"Este pueblo me honra con los labios,
pero su corazón está lejos de mí.
El culto que me dan está vacío,
porque la doctrina que enseñan
son preceptos humanos."

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres." Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer la hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro."

Palabra de Dios