PALABRA DE DIOS 

XXVIII Domingo
Tiempo ordinario (b)


 
 

"¿Qué haré para heredar la vida eterna?"

 

 

PRIMERA LECTURA.
Sabiduría 7, 7-11

La prudencia y el espíritu de sabiduría, simbolizan a Dios.
      Quien tiene a Dios, lo tiene todo: es más que los cetros y tronos, más que las piedras preciosas, más que el oro y la plata, más que la salud y la belleza.

 

PRESENTACIÓN

El rey Salomón pidió al Señor sabiduría para poder guiar bien al Pueblo de Dios. Y, así, el tema de la sabiduría será reflexionado frecuentemente en la literatura del Antiguo Testamento.

El autor del libro de la sabiduría vive en la culta Alejandría del siglo I antes de Cristo y hace sus propias reflexiones sobre el tema.

Para los sabios de Israel, nunca la sabiduría se reduce a una acumulación de conocimientos teóricos, ordenados a las tareas prácticas o manuales.

El sabio observaba con detención las manifestaciones de la vida, los fenómenos de la naturaleza y era capaz de ver sus conexiones y el orden que llevaban. Esta actitud presuponía la fe en un mundo ordenado por Dios.

El sabio era una persona creyente y religiosa; y la sabiduría será personificada, signo de la presencia de Dios.

La sabiduría verdadera es Dios y sabio es el que sabe orientar toda su vida desde Dios y sabe "ver" la presencia de Dios en todas las cosas.

Quien tiene la verdadera sabiduría, lo tiene todo y es capaz de dejar aun aquello que para los demás son los mayores "valores".

Jesús hablaba del tesoro escondido y la piedra preciosa.

La lectura de hoy nos presenta cosas que consideramos importantes y que se pueden dejar por la Sabiduría: cetros y tronos, riquezas, piedras preciosas, oro y plata, salud y belleza...

Vivir desde la Sabiduría, vivir desde Dios.

La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre. Algunos prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras no eran buenas.

Dame, Señor, prudencia y sabiduría.

Que la prefiera a todas las cosas perecederas de este mundo.

Teniendo la prudencia y la sabiduría, te tengo a Ti, valor supremo.

LIBRO DEL SABIDURÍA 7, 7-11

En comparación de la sabiduría, tuve en nada la riqueza

Supliqué, y se me concedió la prudencia; invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos, y, en su comparación, tuve en nada la riqueza. No le equiparé la piedra más preciosa, porque todo el oro, a su lado, es un poco de arena, y, junto a ella, la plata vale lo que el barro. La quise más que la salud y la belleza, y me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Con ella me vieron todos los bienes juntos, en sus manos había riquezas incontables

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 89

PRESENTACIÓN

El salmista medita sobre la vida humana y reconoce que el hombre no es nada ante Dios, más aún siendo una criatura mortal y pecadora. Sin Dios, hace tiempo que habría desaparecido, estando, como está,  a la intemperie.

"Señor, tú has sido para nosotros
un refugio de edad en edad"

La primera parte del salmo presenta la grandeza de Dios, Señor del Universo.

"Antes de que los montes fuesen engendrados,
antes de que naciesen tierra y orbe,
desde siempre hasta siempre tú eres Dios"

Después de reconocer la propia pequeñez y pecado, de aceptar que se es como "hierba que brota por la mañana y por la tarde se seca", adopta una actitud suplicante, reconociendo que sólo en el Señor está nuestra buena dirección, nuestra sabiduría.

"Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
ten compasión de tus siervos"

Y reconocerá que la misericordia del Señor es fuente de "alegría y júbilo"; que, desde el Señor, todo lo que hagamos será eficaz.

"Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos."

Cuántas veces busco la alegría y el júbilo fuera de Ti y cuántas veces la respuesta ha sido la angustia y la frustración.

Sólo es auténtica la alegría que procede de ti y que me hace estar en paz contigo y con los hermanos.

Baje a nosotros tu bondad.

SALMO 89

R/ SÁCIANOS DE TU MISERICORDIA, SEÑOR. Y TODA NUESTRA VIDA SERÁ ALEGRÍA Y JÚBILO

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.
R/ SÁCIANOS DE TU MISERICORDIA, SEÑOR. Y TODA NUESTRA VIDA SERÁ ALEGRÍA Y JÚBILO

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Dános alegría, por los días en que nos afligiste,
por los años en que sufrimos desdichas.
R/ SÁCIANOS DE TU MISERICORDIA, SEÑOR. Y TODA NUESTRA VIDA SERÁ ALEGRÍA Y JÚBILO

Que tus siervos vean tu acción,
y sus hijos tu gloria.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prosperas la obras de nuestras manos.
R/ SÁCIANOS DE TU MISERICORDIA, SEÑOR. Y TODA NUESTRA VIDA SERÁ ALEGRÍA Y JÚBILO

 

SEGUNDA LECTURA
Hebreos 4, 12-13

Debemos examinar nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios. Ella juzga los deseos e intenciones del corazón.
      Todo está presente ante el Señor, a quien debemos dar cuentas.

 

PRESENTACIÓN

Algunos de la comunidad a la que escribe el autor de la Carta a los Hebreos están pasando por una crisis de fe ("Que no haya en ninguno de vosotros un corazón maleado por la incredulidad, que le haga apostatar del Dios vivo" 3, 12)

Remarcará la importancia de seguir a Jesucristo, Palabra de Dios.

Por eso recuerda que esa palabra fue revelada en el Antiguo Testamento. Así, hablará de Moisés, "servidor de la casa de Dios", el pueblo de Israel, y de Jesús, no sólo servidor de la casa, sino el Hijo.

Y si la palabra de Dios, que vino por boca de Moisés y los profetas, no fue escuchada, la misma palabra les dirá: "no entrarán en mi descanso"; y un descanso que no fue la tierra prometida a la que Josué les guió.

Hay un descanso más definitivo, al que se accede después de los trabajos de esta vida, el mismo descanso de Dios.

Y para entrar en este descanso hay que acoger la palabra de Dios, mejor aún, al que es la Palabra de Dios.

Tras este preámbulo, el autor de la carta aterriza diciendo que la Palabra de Dios es viva y eficaz, realiza lo que dice; conoce hasta lo más profundo de nuestro ser, de nuestras intenciones. Ante Dios nada hay oculto.

Hemos de dar cuentas del caso que hemos hecho de la palabra de Dios, y a ella no la podemos engañar.

Que no tenga miedo, Señor, al filo de tu Palabra.

Que me examine a su luz y queden iluminados los recovecos de mi alma .

Que no tenga miedo al día en que vuelvas y pidas cuentas.
 

LECTURA DE LA CARTA A LOS HEBREOS 4, 12-13

La palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón

La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas.

Palabra de Dios

 

ACLAMACIÓN
Mateo 5, 3

Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

 

EVANGELIO
Marcos 10, 17-30

El rico quiere heredar la vida eterna.
      Es bueno, cumple los mandamientos; Jesús le propone dejarlo todo y seguirle, pero está demasiado apegado a sus riquezas.
      Ante esta reacción, Jesús, hace una reflexión sobre los que están apegados a sus riquezas y el Reino de Dios y sobre los que lo han dejado todo para seguirle.
     

 

PRESENTACIÓN

El encuentro de Jesús con un rico que quiere "heredar la vida eterna", una enseñanza a los discípulos y la respuesta a la pregunta de Pedro.

En este esquema presenta Jesús la doctrina sobre el acceso al Reino de Dios y las riquezas.

Mateo habla de un interlocutor joven, pero Marcos no da ese detalle.

Tal vez el rico no tiene conciencia de su situación ante el Reino, ante la vida eterna, pues la riqueza era considerada como un signo de la bendición de Dios.

Jesús tampoco le exige, en principio, más de lo que piden los mandamientos, que no es poco.

Es ante el deseo de algo más, cuando Jesús le invita a la radicalidad del seguimiento: "vende lo que tienes y dale el dinero a los pobres".

En Marcos, posiblemente más cercano a la idea original de Jesús, las respuestas son más imperativas que en Mateo, que habla más en condicional: "si quieres..."

La negativa del individuo a dejar las riquezas da pie a la reflexión de Jesús sobre las dificultades para entrar en el Reino de Dios de los que "ponen su confianza en el dinero".

Esto deja asombrados a los discípulos, pues Jesús ha invertido la idea común de los judíos a cerca de las riquezas; y lo ha hecho con autoridad.

Que no se asusten los discípulos: que si es difícil que un camello pase por el ojo de una aguja, "Dios lo puede todo".

Lo más importante no es cuánto dejas por seguir a Jesucristo; lo importante es "dejarlo todo", poco o mucho, hacerse de los últimos. En la "edad futura" tendrán "vida eterna" y serán los primeros.

También yo, Señor, quiero heredar la vida eterna.

Y también he intentado vivir según tus mandamientos.

También a mí me cuesta dejar tantas y tantas cosas a las que tengo apegado el corazón y que son un pesado lastre a la hora de seguirte con alegría.

Cuando me vacíe de mí y de mis cosas, estaré preparado para llenarme de ti y poseer la vida para siempre.

 DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS  10, 17-30

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:

- Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?

Jesús le contestó:

- ¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.

Él replico:

- Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.

Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo:

- Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.

A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.

Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos:

- ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!

Los discípulos se extrañaron de estas palabras.

Jesús añadió:

- Hijos, ¡que difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.

Ellos se espantaron y comentaban:

- Entonces, ¿quién puede salvarse?

Jesús se les quedo mirando y les dijo:

- Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.

 Pedro se puso a decirle:

- Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.

 Jesús dijo:

- Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más- casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna.

Palabra de Dios

  EL CAMINO DE LA FELICIDAD

Un anhelo grabado en lo más profundo del ser humano: ser feliz

¿Quién no quiere ser feliz?; una felicidad acompañada de bienestar, de paz, de alegría; una felicidad que nazca de dentro, que nos llene de satisfacción, que colme nuestras expectativas; una felicidad que nos haga decir: "vale la pena vivir".

Pero, ¿qué camino debo tomar para llegar a la felicidad?

Aquí es cuando aparecen las ofertas. Muchos llevan en la mano la pancarta que dice: "Sígueme y serás feliz"

Todos los caminos tienen sus seguidores; pero muchos de esos caminos son cortos, acaban pronto. No llegan a cubrir nuestras expectativas de felicidad.

Es verdad que, al principio, esos caminos son llamativos, luminosos, atrayentes.

El camino del dinero. Lo estamos viendo estos días: cuántos se manchan por él, cuántos pierden su dignidad, cuántos acuden a los instintos más bajos del ser humano para quitarse la competencia.

Los estamos leyendo todos los días en la prensa y viendo en la televisión, que llaman "del corazón". Muchos lo tienen todo y, sin embargo, son unos desgraciados.

Y los poderosos, ¿realmente son felices?

¿Es que va a ser más feliz esa persona que ha eliminado de su seno una criatura porque le estorba y cambia sus planes?

¿Es más feliz el que coge el camino de la droga, del alcohol, del sexo como diversión? Flor de una noche y resaca.

Es verdad que hay muchas personas que no van más allá de lo inmediato: "Hay que pasárselo bien hoy", "Hay que disfrutar hoy", "Hay que ser feliz hoy". Caminos demasiado cortos; cuando termina la felicidad, aparece la amargura.

Hay otro tipo de personas a las que se les ve felices de verdad: han cubierto sus expectativas, se han realizado como personas, lo han dejado todo por un ideal, han entregado su vida por los demás generosa y desinteresadamente. Y no sólo cristianos o creyentes en Dios, también agnósticos y ateos. Han descubierto que la felicidad está no en tener, sino en ser y dar; no son esclavos de los caminos cortos.

Y para nosotros, cristianos, que creemos en Jesucristo, Hijo de Dios, del que nos ha revelado que es Padre, y nos da su Espíritu Santo que vive en nosotros, ¿dónde está la felicidad?. No puede estar fuera del Señor y sus caminos.

El camino del Señor vale más, decía el libro de la sabiduría, que los "cetros y tronos", que las "riquezas", que las "piedras preciosas", que la "salud y la belleza". En ese camino, dice, "me vinieron todos los bienes".

El camino de la felicidad verdadera es el seguimiento de Jesucristo: cumplir los mandamientos, dejarlo todo y seguirle.

Es camino de largo recorrido, en el que no faltan dificultades, pero lleva a vida eterna.

El que pone su confianza en los caminos cortos, no llega a la verdadera meta, no alcanza la auténtica felicidad.