INTRODUCCIÓN 

14 - Junio

Solemnidad del
Cuerpo y la Sangre de Cristo

"El que come este pan
vivirá para siempre" 

 

INTRODUCCIÓN

Hacia el siglo XII se constata en la Iglesia el desarrollo de un deseo: acentuar la devoción al Cuerpo de Cristo, en la sagrada forma.

            Desde los orígenes, la comunidad cristiana celebra la Eucaristía, memorial de la pasión del Señor, haciendo incapié en el aspecto de sacrifico, de entrega total de Jesucristo, por nuestra salvación, en el altar de la cruz, como Cordero que quita el pecado del mundo. También estaba presente el aspecto de comida comunitaria ("comemos todos del mismo pan" [2ª Lectura]).

            Ahora se quiere remarcar que, si ese trocito de pan, es el cuerpo de Cristo, que se entrega, no es menos que en él está real y sacramentalmente, el Señor, Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre y, por tanto, se desarrolla el culto de adoración a la sagrada forma. Para algunos pecadores públicos, esta era la única manera de acercarse al Señor.

            Si la semana pasada destacábamos el amor, hoy, que también es el Día de la Caridad, resaltamos la cercanía y la sencillez del Dios Hijo que se hace alimento para todos.

            Peregrinos a la casa del Padre, lo necesitamos para el camino.

            Cercanos a quienes caminan con nosotros en este mundo y no tienen siquiera el pan de la dignidad humana, comprometemos nuestra vida en la construcción de un mundo mejor para que nunca falte el pan que alimenta, el pan de la justicia y de la libertad, necesarios para tener hambre del Pan de Vida.