INTRODUCCIÓN 

16 - Junio

SOLEMNIDAD DE LA
SANTÍSIMA
TRINIDAD

(C)

 

"El Espíritu de la Verdad,
os guiará hasta
la verdad plena"

 

INTRODUCCIÓN

LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Cuánto nos ha hablado Jesús del Padre en los textos litúrgicos de los últimos días de tiempo pascual; con la Ascensión celebramos la glorificación del Hijo, sentado a la derecha del Padre; el domingo pasado, Pentecostés, el Espíritu Santo, derramado sobre los apóstoles, según la promesa hecha por Jesús, era el protagonista.

Hoy nos invita la liturgia a proclamar nuestra fe en la Santísima Trinidad: "concédenos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar la Unidad todopoderosa" (colecta).

Hay peligro de que la fiesta se quede en una reflexión muy abstracta, pues en nuestra teología se presenta el misterio de la Santísima Trinidad como algo muy metafísico, con los conceptos de persona y naturaleza ("... eres un solo Dios, un solo Señor; no una sola Persona, sino tres personas en una sola naturaleza...").

Sin embargo en la liturgia se nos presenta la actividad de las tres Personas en la obra de la salvación y la reconstrucción del mundo.

El Padre ama tanto al mundo que, para salvarlo, envía a su Hijo único, que da su vida por nosotros, resucita, sube al cielo y envía al Espíritu Santo.

Ya en el año 1030 se encuentra establecida una fiesta a la Santísima Trinidad el domingo siguiente a la fiesta de Pentecostés; y en el 1334 se extiende la celebración a la Iglesia universal en el mismo día.