PALABRA DE DIOS 

13 - Enero

FIESTA DEL

BAUTISMO DEL SEÑOR

 
"Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto"

 

 

PRIMERA LECTURA
Isaías 42, 1-4. 6-7

PRESENTACIÓN

Los cantos del Siervo de Yhavhé, al primero de los cuales pertenece el texto que proclamamos hoy, están dentro del contexto del pleito de Yhavhé con los otros dioses, que todos juntos no son nada (41, 21-29).

Frente a estos dioses, se presenta al Siervo de Yhavhé, al elegido, a aquel sobre el que descansará el espíritu del Señor y que tiene el cometido de traer el derecho a las naciones.

El Siervo de Yhavhé se entronca en la gran tradición del antiguo Testamento del Dios Liberador.

En algunos lugares de oriente existía la costumbre de romper una caña y apagar una vela tras la sentencia condenatoria de un acusado; era señal de muerte.

El siervo no viene a ejecutar sentencias de muerte sino a salvar, aun a los condenados.

¿Quién es ese siervo de Yhavhé que no va a quebrar la caña cascada y no va a apagar la mecha humeante? Se han dado muchas interpretaciones. Algunos hablan del rey Ciro el persa, que dejaría volver a su tierra a los deportados de Judá; otros hablan de un colectivo, el pueblo de Dios, el resto fiel, llamado a anunciar la acción liberadora de Yhavhé; otros miran hacia el Mesías de Dios, sería profecía que se cumpliría plenamente en Jesucristo.

Él es la luz del mundo, para que no vayamos por la vida como ciegos; Él nos ha liberado de la cárcel en la que nos tenían encerrados nuestros pecados; Él es el que da un sentido nuevo a nuestra vida para que no vayamos perdidos, como quienes caminan en tinieblas.

ISAÍAS  42, 1-4. 6-7

Esto dice el Señor:

Mirad a mi siervo, a quien sostengo;
mi elegido, a quien prefiero.

Sobre él he puesto mi espíritu,
para que traiga el derecho a las naciones.

No gritará, no clamará,
no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará,
el pábilo vacilante no lo apagará.

Promoverá fielmente el derecho,
no vacilará ni se quebrará
hasta implantar el derecho en la tierra
y sus leyes, que esperan las islas.

Yo, el Señor, te he llamado con justicia,
te he tomado de la mano,
te he formado y te he hecho
alianza de un pueblo, luz de las naciones

Para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la prisión,
y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 28

PRESENTACIÓN

Una fuerte tormenta invita a la alabanza a Dios. ¿Quién es más grande que el Señor? Todos deben aclamarlo y postrarse ante él.

"Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado"

El trueno es la voz del Señor, una voz potente, fuerte, magnífica, por encima del aguacero.

"La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica.

Esta voz del Señor no hunde en el miedo, sino que nos acerca a Dios todopoderoso, que está por encima de la tormenta.

"En su templo un grito unánime:¡Gloria!"

"El Señor bendice a su pueblo con la paz"

También sobre las aguas del Jordán se oyó la voz del Señor cuando dijo: "este es mi Hijo amado".

(SALMO 28)

R/. EL SEÑOR BENDICE A SU PUEBLO CON LA PAZ

Hijos de Dios, aclamad al Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
postraos ante el Señor en el atrio sagrado.

La voz del Señor sobre las aguas,
el Señor sobre las aguas torrenciales.
La voz del Señor es potente,
la voz del Señor es magnífica.

El Dios de la gloria ha tronado.
El Señor descorteza las selvas.
En su templo, un grito unánime: ¡Gloria!
El Señor se sienta por encima del aguacero,
El señor se sienta como rey eterno.

 

SEGUNDA LECTURA
Hechos de los Apóstoles 10, 34-38

PRESENTACIÓN

Pedro ha tenido una visión en Joppe en la que se le ha invitado a sacrificar y comer animales impuros. Al negarse, por tres veces ha escuchado una voz: "Lo que Dios ha purificado, no lo llames tú profano" (Hch 10, 15b).

Ha entendido que el Espíritu le ha manifestado que las barreras que los judíos mantenían tan severamente en la relación con los paganos, con Jesús, ya no tienen sentido y que éstos también pueden recibir el bautismo.

Así pues, en casa de Cornelio lo manifestará abiertamente y proclamará la universalidad de la salvación que realiza Dios en Cristo. Todos los hombres son iguales ante la salvación de Dios.

No les era fácil asumir esto a aquellos cristianos procedentes del judaísmo que habían sido formados en el exclusivismo salvífico del pueblo de Dios.

Tras esta introducción, Pedro sigue anunciando la Buena Noticia, en la línea de los discursos misioneros que incorpora San Lucas: 

Él es el enviado por Dios para traer la paz, tan anunciada en el Antiguo Testamento.

Él es el Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo.

Él es el Benefactor y Salvador.

Pedro se presenta como testigo de la vida, muerte y resurrección de Jesús y se siente llamado a predicar la Buena Noticia.

Quien la acoja, recibirá el Espíritu Santo.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES 10, 34-38

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

—Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas anunciando la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazareth, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él.

Palabra de Dios

 

ACLAMACIÓN

Los cielos se abrieron y se oyó la voz del Padre: Ese es mi Hijo, el amado; escuchadle.

 

EVANGELIO
Lucas 3, 15-16. 21-22

PRESENTACIÓN

En algunos momentos de especial tensión, sobretodo cuando Israel vive bajo dominación extranjera, surgen con fuerza las esperanzas mesiánicas: El Señor envía ya a su Ungido para sacarnos de esta situación de muerte. En tiempos de Juan Bautista y Jesús, bajo la bota romana, también aparece esta inquietud.

La palabra y los signos de Juan Bautista llevaron a algunos a pensar si no sería Juan el Mesías, el enviado de Dios. Lo negará; y afirmará que él sólo prepara el camino, bautizando con agua.

El Mesías bautizará con Espíritu Santo y fuego, bautismo purificador y que salva hasta el fondo.

Juan no es digno ni de desatar la correa de las sandalias, como solía hacer a aquellos que se acercaban a bautizarse.

Lucas presenta el bautismo de Jesús de manera muy escueta y esquemática, aunque sin dejarse nada importante: en medio del pueblo, como uno más, aunque sin pecado, pero solidario con los que esperan al Mesías; estando en oración, como en los momentos importantes; el Padre, con su voz, ratifica la misión del Hijo, después de que el Espíritu Santo descienda en forma de paloma.

La Unción del Espíritu y la voz del Padre ponen en marcha los tiempos nuevos tantas veces anunciados por los profetas.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 
3, 15-16. 21-22

En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías. El tomó la palabra y dijo a todos:

-Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.

En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo:

-Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.

Palabra del Señor