TEXTOS OLVIDADOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

El término "doctrina social de la Iglesia" (DSI) fue creado por Pío XII. Luego se ha preferido hablar de diversas "enseñanzas sociales" de la Iglesia, para evitar que se las entienda de una manera fijista, perdiendo de vista su carácter dinámico.

Es un dato conocido que la primera encíclica social (demasiado tardía) fue publicada por León XIII en 1891 y que, desde 1941, apenas ningún papa ha dejado pasar los aniversarios de aquella fecha, para alguna nueva declaración social. A pesar de todo, hemos tenido interés en no dejar textos de las primeras encíclicas sociales que hoy siguen resultando llamativos, hasta el extremo de que alguien haya lanzado la pregunta retórica: "caído el Este ¿ha llegado la hora de la DSI?".

Se podrá decir que esta selección es incompleta, que faltan textos esenciales. No deseábamos en un Cuaderno tan breve ser exhaustivos, ni eruditos. Intentábamos confeccionar como una especie de trailer que subrayara textos originales y animara a descubrir su valor profético en medio de una sociedad dormida. Los trailers pueden resultar sesgados, llamativos, provocadores o descontextualizar las escenas.

Tal vez hayamos caído en eso. Pero nosotros temíamos más bien resultar aburridos. Por eso avisamos que no es éste un Cuaderno para ser leído de un tirón: bastaría leer (y reflexionar) un texto o grupo de ellos por día. A otros les parecerá que no se dan soluciones concretas ante un problema tan grave y difícil; la Iglesia no pretende dar soluciones técnicas, pero quiere recordar que cualquier solución técnica ha de poner al hombre por encima del dinero.

Ante la posible sospecha de unilateralidad que pueda tener el lector de nuestra selección, quisiéramos decir, ante todo, que la selección es verdadera: todos los párrafos citados han sido firmados por los papas y pertenecen a las enseñanzas sociales de la Iglesia.

En segundo lugar, quisiéramos añadir que:

a) Algunos de estos textos son de los más ocultados y por eso conviene ponerlos de relieve. La DSI no se ha limitado a decir que el comunismo era malo o a generalidades de titular de periódico (vg: la DSI condena por igual a capitalismo y socialismo; pretende o no pretende ser una vía media; la propiedad es legítima...), sino que ha dicho cosas bien concretas e interpelantes. (Otra cuestión será si la misma Iglesia ha tenido luego valor y audacia para cumplir y aplicarse a sí misma lo que ella enseñaba).

b) Estos textos forman parte de los textos más proféticos, de los que menos actualidad han perdido y más vigencia mantienen en la inevitable decantación que el avance histórico produce sobre todos los caminos morales que buscamos los seres humanos. La misma Bíblia tiene enseñanzas morales superadas, porque Dios se ha manifestado a una humanidad en desarrollo histórico. Pues bien: sería ilícito que esa Iglesia que aplica con razón una hermenéutica histórica a la Escritura, no permitiera aplicarla a sus propias enseñanzas, como si éstas tuvieran más consistencia que la Palabra de Dios. ¡También la enseñanza de la Iglesia tiene sus "antiguos testamentos"!

Cada cuál es libre de aceptar la respuesta que prefiera: que son los textos más olvidados, o que son más valiosos. Nosotros sólo podemos indicar nuevamente que las inevitables reducidas dimensiones de un Cuaderno como éste, nos han impuesto otra selección que es muchas veces aleatoria y que obliga a dejar fuera otros textos que hubiéramos querido mantener. Más de una vez el texto que citamos podría ir acompañado por otros varios muy similares. Por esto nos permitimos remitir al lector a dos libros: J. RENAU, Interpelados por la realidad (Sal Terrae, 1994) e I. CAMACHO, Doctrina Social de la Iglesia, aproximación histórica, (Paulinas, 1994, 2ª ed.), el primero de talante más divulgativo, el segundo, un manual completo.

Cristianisme i Justícia
marzo 1996

Siglas y contextualización de los documentos

RN: Rerum novarum (1891) - León XIII - Primera palabra de la Iglesia después de la primera Revolución Industrial

QA: Quadragésimo anno (1931) - Pío XI - Época de los fascismos, corporativismo y colectivismo

Sol: La solemnità (1941) - Pío XII - En plena Segunda Guerra mundial, llama a la justicia y la paz

MM: Mater et Magistra (1961) - Juan XXIII

PT: Pacem in Terris (1963) - Juan XXIII - Apertura a nuevos problemas sociales, derechos humanos y paz "obra de la justicia"

GS: Gaudium et spes (1965) - Concilio Vaticano II - La nueva presencia de la Iglesia en el mundo

PVI: Discurso a los empresarios (1964) - Pablo VI

PP: Populorum Progressio (1967) - Pablo VI

OA: Octogésima adveniens (1971) - Pablo VI - La solidaridad mundial en el desarrollo. Década del desarrollo, Vaticano II y mayo del 68

LE: Laborem exercens (1981) - Juan Pablo II

SRS: Sollicitudo rei socialis (1987) - Juan Pablo II

CA: Centesimus annus (1991) - Juan Pablo II - En la crisis del desarrollo, prioridad de la persona sobre el capital.

INDICE

1.- "HEMOS EXAMINADO LA ECONOMÍA ACTUAL Y LA HEMOS ENCONTRADO PLAGADA DE VICIOS GRAVÍSIMOS" (QA 28)

2.- NUESTRO SISTEMA ECONÓMICO

    1.- Descripción.
    2.- Valoración.
    3.- Elementos para su corrección.
    4.- Balance final.

3.- ALGUNAS CONSECUENCIAS DEL SISTEMA

    1.- El consumismo como antiecología personal y ambiental.
    2.- La deuda externa como expolio perpetuo.
    3.- La amenaza armamentista.

4.- LAS RELACIONES LABORABLES

    1.- La relación capital - trabajo es actualmente injusta y, por eso, conflictiva.
    2.- Primacía del trabajo no significa colectivismo ni propiedad estatal.
    3.- Significa derecho al trabajo y atención al sujeto del trabajo.
    4.- Todo esto significa revisar los criterios salariales
    5.- Todo lo anterior se agrava considerablemente cuanto la economía se convierte de "productiva" en "especulativa".

5.- LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO

6.- LAS RELACIONES INTERNACIONALES

7.- PROBLEMAS CONCRETOS

    1.- Derecho a la emigración.
    2.- La discriminación de la mujer.
    3.- El problema de la huelga.
    4.- El problema de la propiedad.

8.- COMPROMISO DE LA IGLESIA

9.- CONCLUSIÓN

 

1. "HEMOS EXAMINADO LA ECONOMÍA ACTUAL Y LA HEMOS ENCONTRADO PLAGADA DE VICIOS GRAVÍSIMOS" (QA 28)

Elegimos como título una frase de Pio XI. Se puede pensar que "economía actual" se refiere sólo a la de los años 30-40 y que luego fue corregida (estado del bienestar, etc.). Se puede pensar también que precisamente la mundialización de la economía actual, con muchos países en proceso de industrialización (y con durísimas condiciones sociales que los vuelven más competitivos que los países ya industrializados, p.e. el caso de los "tigres") vuelve más actuales que nunca las palabras de Pio XI. En cualquier hipótesis transcribimos seguidamente algunos juicios de otros dos papas.

 

JUAN XXIII

"mater et magistra"
"madre y maestra"
1961

1. En algunas... naciones, frente a la extrema pobreza de la mayoría, la abundancia y el lujo desenfrenado de unos pocos contrastan de manera abierta e insolente con la situación de los necesitados; en otras se grava a la actual generación con cargas excesivas para aumentar la productividad de la economía nacional de acuerdo con ritmos acelerados que sobrepasan por entero los límites que la justicia y la equidad imponen; finalmente, en otras naciones un elevado tanto por ciento de la renta nacional se gasta en robustecer más de lo justo el prestigio nacional o se destinan presupuestos enormes a la carrera de armamentos (MM 69).

Son intolerables las diferencias existentes. Se va demasiado deprisa, pero no para reducir la carencia de los pobres, sino para aumentar la sobreabundancia de los que pueden pagar. Se gasta intolerablemente en armas. ¨¿Cómo no ha de ser ésta una economía plagada de "vicios gravísimos"?


LEÓN XIII
"rerum novarum"
"nuevas situaciones"
1891

2. No sólo la contratación de trabajo, sino también las relaciones comerciales de toda índole se hallan sometidas al poder de unos pocos, hasta el extremo de que un número sumamente reducido de opulentos y adinerados ha impuesto poco menos que el yugo de la esclavitud a una muchedumbre infinita de proletarios... La crueldad de los ambiciosos... abusa de las personas sin moderación, como si fueran cosas para su medro personal (RN 2 y 31).

Leon XIII se atrevió a comparar la situación económico-social de su época con la de la esclavitud que la Modernidad se gloriaba de haber abolido. Pero, naturalmente, todas estas pinceladas sólo podrán ser calificadas como males o vicios, desde un presupuesto que ya no es económico sino previo a la economía. Es lo que aclara el texto siguiente:

JUAN XXIII

"mater et magistra"
"madre y maestra"
1961

3. El desarrollo económico y el progreso social deben ir juntos y acomodarse mutuamente, de forma que todas las categorías sociales tengan participación adecuada en el aumento de la riqueza de la nación. En orden a lo cual hay que vigilar y procurar, por todos los medios posibles, que las discrepancias que existen entre las clases sociales por la desigualdad de la riqueza no aumenten, sino que, por el contrario, se atenúen lo más posible (MM 73).

 

La economía es una ciencia que no se cultiva sólo para producir más (esperando que luego el azar ya distribuirá bien lo producido) sino para distribuir. En la frase subrayada, la palabra "participación" aparece como una finalidad más primaria que la palabra "aumento de riqueza" la cual, por necesaria que sea, aparece sólo como presupuesto o finalidad secundaria respecto a la anterior. De estos presupuestos ha de brotar un análisis y un juicio éticos sobre nuestro sistema económico.

2. NUESTRO SISTEMA ECONÓMICO


PABLO VI

"populorum
progressio"
"el progreso
de los pueblos"

1967

 

1. Descripción

4. Sobre estas nuevas condiciones de la sociedad ha sido construido un sistema que considera el provecho como motor esencial del progreso económico la concurrencia como ley suprema de la economía, la propiedad privada de los medios de producción como un derecho absoluto, sin límites ni obligaciones sociales correspondientes. Este liberalismo sin freno, que conduce a la dictadura, justamente fue denunciado por Pío XI como generador de "el imperialismo internacional del dinero".... Sería injusto que se atribuyera a la industrialización misma los males que son debidos al nefasto sistema que la acompaña (PP 26).

Este párrafo es tan espléndido que basta con atender a las palabras subrayadas que dan algunos de los rasgos principales sin necesidad de ningún otro comentario.

 

PIO XI

"quadragésimo anno"
"a los cuarenta años"
1931

 

2. Valoración
5. Salta a los ojos de todos... que en nuestro tiempo no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos que, la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio. Un dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito y, por esta razón, se diría que administran la sangre de que vive toda la economía y parecen tener en sus manos el alma de la misma, de modo que nadie puede ni respirar contra su voluntad.

Esta acumulación de recursos y de poder "nota casi característica de la economía contemporánea"-, es el fruto natural de la ilimitada libertad de los competidores, de la que han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia equivale a decir: los más violentos y los más desprovistos de conciencia.

Ultimas consecuencias... son: la libre concurrencia se destruye a sí misma; la dictadura económica se adueña del mercado libre; al deseo de lucro ha sucedido la ambición desenfrenada de poder; toda la economía se ha hecho horrendamente dura, cruel y atroz...; pérdida del prestigio del Estado que, (aunque debería ocupar el puesto de rector y árbitro supremo de las cosas, libre de todo interés de partes y atento exclusivamente al bien común y a la justicia), se hace por el contrario esclavo, entregado y vendido a la pasión y a las ambiciones humanas... (QA 105-109).

Estremece pensar que estos párrafos no son de 1996, sino de 1931. ¿Cuántos ricos "cristianos o no" aceptarían hoy que no son dueños sino administradores de una riqueza en depósito y que no pueden manejarla a su voluntad? Pío XI no tiene inconveniente en usar las palabras "tiranía" y "dictadura" donde nosotros sólo hablamos de democracia (porque sin democracia económica no puede haber democracia política). En una tiranía el triunfo no es señal de más capacidad sino de más violencia y de menos conciencia. El resultado es que los mismos valores ideales del sistema "se destruyen a sí mismos" (párrafo tercero).

 


PIO XII
1947

6. Si la Iglesia condena los regímenes marxistas actuales, no puede dejar de advertir que el obrero, en su esfuerzo por mejorar su condición, tropieza con un sistema social que lejos de estar de acuerdo con la naturaleza, se opone al orden establecido por Dios y a la finalidad que El asignó a los bienes de la tierra" (Pío XII, el 7 de sept. de 1947) (Texto tomado de la Nueva Historia de la Iglesia de ediciones Cristiandad, vol V, p. 513).

 


PABLO VI

DISCURSO A LOS EMPRESARIOS
1964

 

 

7. El sistema económico-social, creado por el liberalismo manchesteriano y que todavía perdura en el criterio de la unilateralidad de la posesión de los medios de producción, de la economía encaminada a un provecho privado prevalente, no trae la perfección, no trae la paz, no trae la justicia, si continúa dividiendo a los hombres en clases irreductiblemente enemigas, y caracteriza a la sociedad por el malestar profundo y lacerante que la atormenta, apenas contenido por la legalidad y la tregua momentánea de algunos acuerdos en la lucha sistemática e implacable, que debería llevarla a la opresión de una clase contra la otra.

Muchas desgracias consecuentes a la búsqueda del bienestar humano, fundado exclusiva y prevalentemente en los bienes económicos y en la felicidad temporal, nacen precisamente de esta estructuración materialista de la vida, imputable no solamente a aquellos que del viejo materialismo dialéctico hacen el dogma fundamental de una triste sociología, sino también a todos cuantos colocan el becerro de oro en el puesto que le corresponde al Dios del cielo y de la tierra. Habéis comprendido que para vosotros la aceptación del mensaje cristiano es un sacrificio: mientras que para las clases carentes de bienes es un mensaje de bienaventuranza y esperanza, para vosotros es un mensaje de responsabilidad, de renuncia y de temor (PVI).

Según el duro texto de Pío XII el sistema es antinatural. Pablo VI aclara este adjetivo: el sistema no es de justicia y paz sino de injusticia y guerra (párrafo 1º). Y lo es porque se asienta sobre un materialismo [no ateo sino] idólatra (párrafo 2º). Un ejemplo de esa lucha de clases, concebida como hecho consecuente al sistema y no como medio para su superación, es esta interpelación personal del mismo documento de Pablo VI, (dirigido, recuérdese, a empresarios):

 

 

 

 

8. Vosotros mismos ¿no experimentáis este extraño resultado en vuestros esfuerzos?...en la aversión que surge contra vosotros precisamente en aquellos mismos a quienes habéis ofrecido... trabajo? Vuestras empresas, maravillosos frutos de vuestros esfuerzos ¿no son acaso motivo de disgustos y ataques? Las estructuras mecánicas y burocráticas funcionan perfectamente, pero las estructuras humanas no. La empresa... ¿no es acaso todavía hoy una fricción de espíritus e intereses? ¿No se la considera a veces como argumento contra quien la ha constituido, la dirige y la administra? ¿No se dice de vosotros que sois capitalistas y los únicos culpables?... Ha de tener algún vicio profundo, una radical insuficiencia este sistema, si desde sus comienzos cuenta con semejantes reacciones sociales.

Estas palabras fueron consideradas en su día, como de las más importantes que haya dicho nunca un papa. Y lo siguen siendo. Su valor está precisamente en que el papa no culpabiliza en absoluto a sus destinatarios. Más bien, al lamentar la hostilidad que surge contra ellos, los lleva a descubrir alguna insuficiencia profunda del sistema. Y esa insuficiencia consiste en la radical primacía de las estructuras económicas sobre las estructuras humanas.

JUAN PABLO II

"laborem exercens"
"trabajando"
1981

 

 

3. Elementos para su corrección
           9. Prioridad del trabajo humano sobre... el capital... El trabajo es siempre una causa eficiente primaria, mientras que el capital... es sólo un instrumento... El conjunto de medios es fruto del patrimonio histórico del trabajo humano.... Intrínsecamente verdadero y a su vez moralmente legítimo puede ser aquel sistema que, en su raíz, supera la antinomia entre trabajo y capital, tratando de estructurarse según el principio expuesto más arriba de la sustancial y efectiva prioridad del trabajo.

Desde esta perspectiva, sigue siendo inaceptable la postura del "rígido" capitalismo, que defiende el derecho exclusivo a la propiedad privada de los medios de producción, como un "dogma" intocable en la vida económica. El principio del respeto del trabajo, exige que este derecho se someta a una revisión constructiva en la teoría y en la práctica. En efecto, si es verdad que el capital, al igual que el conjunto de los medios de producción, constituye a su vez el producto del trabajo de generaciones, entonces no es menos verdad que ese capital se crea incesantemente gracias al trabajo llevado a cabo con la ayuda de ese mismo conjunto de medios de producción... (LE 12.13.14).

-Quizá sea bueno recordar que estas líneas son rigurosamente contemporáneas del comienzo de la "era Reagan" (aunque el atentado al Papa retrasó unos meses su publicación). En ellas hay un principio fundamental que significa a la vez la crítica y la vía de superación del sistema: la primacía del trabajo sobre el capital, fundamentado en que el capital (y los medios de producción) son sólo instrumento, mientras que el trabajo es causa de la riqueza. De ahí se sigue, entre otras consecuencias, una desabsolutización de la propiedad privada de los medios por parte del capital, dado que, en buena parte al menos, son obra del trabajo. (Véase también el texto de QA 54 que citaremos al hablar del salario).

JUAN PABLO II

"centesimus annus"
"a los cien años..."
1991

4. Balance final

10. Queda demostrado cuán inaceptable es la afirmación de que la derrota del socialismo deje al capitalismo como único modelo de organización económica. Hay que romper las barreras y los monopolios, que dejan a tantos pueblos al margen del desarrollo, y asegurar a todos "individuos y naciones" las condiciones básicas que permitan participar en dicho desarrollo (CA 35).

El capitalismo no es pues ni el modelo victorioso, ni el mejor modelo, ni siquiera el único posible. Aunque sea el único de que disponemos ahora. Pero, una vez en él, hay que ser muy conscientes sobre algunas de sus consecuencias que son nefastas no ya para sus víctimas sino para todos. Y hay que intentar salvar el máximo de justicia en las relaciones laborales. A eso van los dos capítulos siguientes.

3. ALGUNAS CONSECUENCIAS DEL SISTEMA

JUAN PABLO II

"sollicitudo
rei socialis"
"preocupación por la cuestión social"
1987

 

1.- El consumismo como antiecología personal y ambiental

11. A través de las opciones de producción y de consumo, se pone de manifiesto una determinada cultura como concepción global de la vida. De ahí nace el fenómeno del consumismo. Al descubrir nuevas necesidades y nuevas modalidades para su satisfacción, es necesario dejarse guiar por una imagen integral del hombre que respete todas las dimensiones de su ser y que subordine las materiales e instintivas a las interiores y espirituales. Por el contrario, al dirigirse directamente a sus instintos, prescindiendo en uno u otro modo de su realidad personal, consciente y libre, se pueden crear hábitos de consumo y estilo de vida objetivamente ilícitos y con frecuencia incluso perjudiciales para su salud física y espiritual.

El sistema económico no posee en sí mismo criterios que permitan distinguir correctamente las nuevas y más elevadas formas de satisfacción de las nuevas necesidades humanas, que son un obstáculo para la formación de una personalidad madura (SRS 36).

 

JUAN PABLO II

"centesimus annus"
"a los cien años..."
1991

 

12. Por eso es necesario esforzarse por implantar estilos de vida, a tenor de los cuales los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones sean la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien común, así como la comunión con los demás hombres... A este respecto, no puedo limitarme a recordar el deber de la caridad, esto es, el deber de ayudar con lo propio "superfluo" y, a veces, incluso con lo propio "necesario" para dar al pobre lo indispensable para vivir. Me refiero al hecho de que también la opción de invertir en un lugar y no en otro, en un sector productivo en vez de en otro, es siempre una opción moral y cultural (CA 36).

13. Es asimismo preocupante, junto con el problema del consumismo y estrictamente vinculado con él, la cuestión ecológica. El hombre, impulsado por el deseo de tener y gozar, más que de ser y de crecer, consume de manera excesiva y desordenada los recursos de la tierra y su misma vida. En la raíz de la insensata destrucción del ambiente natural hay un error antropológico, por desgracia muy difundido en nuestro tiempo (CA 37).

El sistema económico no tiene criterios para decidir qué es lo que hace más hombres a los hombres ni más hogare¤a a la tierra. Sólo tiene criterios para saber quiénes pueden pagar, y cómo inducir a pagar, aun a aquellos que pueden menos (vg. produciendo armas).

JUAN PABLO II

"sollicitudo
rei socialis"
"preocupación por la cuestión social"
1987

 

 

2. La deuda externa como expolio perpetuo

14. Habiendo cambiado las circunstancias, tanto en los países endeudados como en el mercado internacional financiador, el instrumento elegido para dar una ayuda al desarrollo se ha transformado en un mecanismo contraproducente... Los países endeudados, para satisfacer los compromisos de la deuda, se ven obligados a exportar los capitales que serían necesarios para aumentar o, incluso, para mantener su nivel de vida... por la misma razón, no pueden obtener nuevas fuentes de financiación indispensables (SRS 19).

Es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas. No es lícito, en cambio, exigir o pretender su pago cuando éste vendría a imponer de hecho opciones políticas tales que llevarían al hambre y a la desesperación a poblaciones enteras. No se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables. En estos casos es necesario encontrar modalidades de reducción, demora o extinción de la deuda, compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso (SRS 35).

No parece que estas palabras necesiten mucho comentario, lo que requieren es voluntad para aceptarlas. Quizá sí conviene añadir que la SRS es de 1987, y que, desde entonces se han encontrado algunas modalidades (el "plan Brady" de 1988) que, si no han hecho la deuda del todo compatible "con el derecho fundamental de los pueblos" sí que han servido para suavizarla en muchos casos.

JUAN XXIII

"pacem in terris"
"paz en la tierra"
1963

 

3. La amenaza armamentista

15. La justicia, la recta razón y el sentido de la dignidad humana exigen urgentemente que cese ya la carrera de armamentos: que de un lado y de otro las naciones reduzcan simultáneamente los armamentos que poseen; que las armas nucleares queden proscritas, que, por fin, todos convengan en un pacto de desarme gradual, con mutuas y eficaces garantías. No se puede permitir que la calamidad de una guerra mundial, con sus estragos económicos y sociales y sus crímenes y perturbaciones morales, se ensañe por tercera vez sobre la humanidad (PT 106)

 

JUAN PABLO II

"sollicitudo
rei socialis"
"preocupación por la cuestión social"
1987

 

16. Si la producción de armas es un grave desorden que reina en el mundo actual respecto a las verdaderas necesidades de los hombres y al uso de los medios adecuados para satisfacerlas, no lo es menos el comercio de las mismas. Más aún: a propósito de esto es preciso añadir que el juicio moral es todavía más severo (SRS 24).

18. Las consecuencias de este estado de cosas se manifiestan en el acentuarse de una plaga típica y reveladora de los desequilibrios y conflictos del mundo contemporáneo: los millones de refugiados, a quienes las guerras, calamidades naturales, persecuciones y discriminaciones de todo tipo han hecho perder casa, trabajo, familia y patria. La tragedia de estas multitudes se refleja en el rostro descompuesto de hombres, mujeres y niños que, en un mundo dividido e inhóspito, no consiguen encontrar ya un hogar (SRS 24).

 

CONCILIO
VATICANO II

"gaudium e spes"
"los gozos y las esperanzas"
 

17. A pesar de que las guerras recientes han traído a nuestro mundo daños gravísimos materiales y morales, todavía a diario en algunas zonas del mundo, la guerra continúa sus devastaciones. Es más, al emplear en la guerra armas científicas de todo género, su crueldad intrínseca amenaza llevar a los que luchan a tal barbarie, que supera enormemente la de los tiempos pasados. La complejidad de la situación actual y el laberinto de las relaciones internacionales permiten prolongar guerras disfrazadas con nuevos métodos insidiosos y subversivos. En muchos casos se admite como nuevo sistema de guerra el uso de los métodos del terrorismo (GS 79).

¡Qué proféticas resultan las palabras de los dos últimos párrafos leídas en 1996! Ojalá no lo resulten las palabras finales del primero de estos cuatro textos. En cualquier caso, ahí queda el juicio del Vaticano II de que la barbarie de nuestro mundo "civilizado" puede competir con la de épocas anteriores. Pero ocurre que p. ej. las minas ¡son tan lucrativas! Si el sistema conlleva esas amenazas intrínsecas es lógico que se busquen los mecanismos para su superación. En el texto 9 se hablaba de prioridad del trabajo sobre el capital y desabsolutización de la propiedad privada de los medios de riqueza. Esto nos lleva a los dos capítulos siguientes: las relaciones laborales y la intervención del estado en la economía.

4. LAS RELACIONES LABORALES

JUAN PABLO II

"laborem exercens"
"trabajando"
1981

 

1. La relación capital-trabajo es actualmente injusta y por eso conflictiva

19.- El problema del trabajo, en la época del desarrollo industrial, ha sido planteado y se ha manifestado en el contexto de un gran conflicto entre el "mundo del capital" y el "mundo del trabajo", es decir, entre el grupo restringido, pero muy influyente, de los empresarios, propietarios o poseedores de los medios de producción y la más vasta multitud de gente que no disponía de estos medios, y que participaba, en cambio, en el proceso productivo exclusivamente mediante el trabajo. Tal conflicto ha surgido por el hecho de que los trabajadores, ofreciendo sus fuerzas para el trabajo, las ponían a disposición del grupo de los empresarios, y éste, guiado por el principio del máximo rendimiento, trataba de establecer el salario más bajo posible para el trabajo realizado por los obreros.

La llamada a al solidaridad y a la acción común lanzada a los trabajadores... tenía un importante valor... Era la reacción contra la degradación del hombre como sujeto del trabajo y contra la inaudita y concomitante explotación en el campo de las ganancias, de las condiciones de trabajo y de provisión hacia la persona del trabajador (LE 11 y 8).

-Por primera vez un Papa se encara con el principio de que la falta de equidad entre capital y trabajo es una "ley incontrastable de la economía", aunque eso sea lo aceptado por "la mayoría de las instituciones": es más bien una ley injusta de un determinado sistema económico, que ha de provocar conflictos y reacciones lógicas de parte de las víctimas. Si el texto 19 es estrictamente contemporáneo de la "reaganomía", el 20 es cincuenta años anterior.

 

PIO XI

"quadragésimo anno"
"a los cuarenta años"
1931

 

20. Durante mucho tiempo, en efecto, las riquezas o "capital" se atribuyeron demasiado a sí mismos. El capital reivindicaba para sí el rendimiento, la totalidad del producto, dejando al trabajador apenas lo necesario para reparar y restituir sus fuerzas. Pues se decía que, en virtud de una ley económica absolutamente incontrastable, toda acumulación de capital correspondía a los ricos, y que, en virtud de esa misma ley, los trabajadores estaban condenados y reducidos a perpetua miseria o a un bienestar muy escaso... No siempre ni en todas partes la realidad de los hechos estuvo de acuerdo con esta opinión de los liberales vulgarmente llamados manchesterianos, aun cuando tampoco pueda negarse que las instituciones económico-sociales se inclinaban constantemente a este principio (QA 54).

 

JUAN PABLO II

"laborem exercens"
"trabajando"
1981

 

2. Primacía del trabajo no significa colectivismo ni propiedad estatal

21. Se puede hablar de socialización únicamente cuando quede asegurada la subjetividad de la sociedad, es decir, cuando toda persona, basándose en su propio trabajo, tenga pleno título a considerarse al mismo tiempo "copropietario" de esa especie de gran taller de trabajo en el que se compromete con todos. Un camino para conseguir esa meta podría ser el de asociar, en cuanto sea posible, el trabajo a la propiedad del capital y dar vida a una rica gama de cuerpos intermedios con finalidades económicas, sociales, culturales: cuerpos que gocen de una autonomía efectiva respecto a los poderes públicos... (LE 14).

 


PABLO VI

"OCTOGÉSIMA ADVENIENS"
"SOLIDARIDAD MUNDIAL EN EL DESARROLLO"
1971

 

3. Significa derecho al trabajo y atención al sujeto del trabajo

22. La Iglesia lo ha vuelto a afirmar solemnemente en el último Concilio: "La persona humana es y debe ser el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones". Todo hombre tiene derecho al trabajo, a la posibilidad de desarrollar sus cualidades y su personalidad en el ejercicio de su profesión (OA 14).

 

 


JUAN PABLO II

"sollicitudo
rei socialis"
"preocupación por la cuestión social"
1987

Y

"laborem exercens"
"trabajando"
1981

 

23. No hay persona que no se dé cuenta de la actualidad y de la creciente gravedad del desempleo en los países industrializados. Si éste aparece de modo alarmante en los países en vías de desarrollo, con su alto índice de crecimiento demográfico y el número tan elevado de población juvenil, en los países de gran desarrollo económico parece que se contraen las fuentes de trabajo, y así las posibilidades de empleo, en vez de aumentar, disminuyen (SRS 18).

24. Por eso, hay que seguir preguntándose sobre el sujeto del trabajo y las condiciones en las que vive. Para realizar la justicia social en las diversas partes del mundo, en los distintos Países, y en las relaciones entre ellos, son siempre necesarios nuevos movimientos de solidaridad de los hombres del trabajo. Esta solidaridad debe estar siempre presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores, y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre.

El trabajo humano es una clave, quizá la clave esencial, de toda la cuestión social, si tratamos de verla verdaderamente desde el punto de vista del bien del hombre. Si la solución gradual de la cuestión social... debe buscarse en la dirección de hacer la vida humana, entonces la clave, que es el trabajo humano adquiere una importancia fundamental y decisiva (LE 8 y 3).

El problema de la economía es si pretende hacer la vida humana más humana para todos, o sólo más fácil para unos pocos. Según se elija una u otra finalidad, las leyes de la economía serán muy diferentes. Por eso se puede decir: "la economía se ha hecho para el hombre (para todos los hombres), no los hombres para la economía" (de unos pocos).

LEÓN XIII
"rerum novarum"
"nuevas situaciones"
1891

4. Todo esto significa revisar los criterios salariales

25. Si el obrero, obligado por la necesidad o acosado por el miedo de un mal mayor, acepta, aun no queriéndola, una condición más dura, porque la imponen el patrono o el empresario, esto es ciertamente soportar una violencia, contra la cual reclama justicia (RN 32).

 

 

Por ejemplo: si hay una gran masa de parados el obrero aceptará cualquier cosa para sí, y reivindicará mucho menos para su clase: no porque así lo quiera libremente sino "forzado por la necesidad".

PIO XI

"quadragésimo anno"
"a los cuarenta años"
1931

 

26. Hay que luchar denodadamente, por tanto, para que los padres de familia reciban un sueldo lo suficientemente amplio para atender convenientemente a las necesidades domésticas ordinarias. Y si en las actuales circunstancias esto no siempre fuera posible, la justicia social postula que se introduzcan lo más rápidamente posible las reformas necesarias para que se fije a todo ciudadano adulto un salario de este tipo (QA 71).

 

 

LEÓN XIII
"rerum novarum"
"nuevas situaciones"
1891

 

27. Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero generalmente tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena, no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. "He aquí que el salario de los obreros... que fue defraudado por vosotros, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos" (Sgo 5, 4). Por último, han de evitar cuidadosamente los ricos perjudicar en lo más mínimo los intereses de los proletarios con violencias o con engaños, o con artilugios usurarios; tanto más cuanto que no están suficientemente preparados contra la injusticia y el atropello, y, por eso mismo, mientras más débil sea su economía, tanto más sagrada debe considerarse (RN 14).

 


PABLO VI

"OCTOGÉSIMA ADVENIENS"
"SOLIDARIDAD MUNDIAL EN EL DESARROLLO"
1971

28. Todo hombre tiene derecho a una remuneración equitativa que le permita a él y a su familia "llevar una vida digna en el plano material, cultural y espiritual", a la asistencia en caso de necesidad por razón de enfermedad o de edad (OA 14).

 

-Reléanse a la luz de estos textos, y de la cita bíblica del nº 27, todos nuestros discursos sobre el "ajuste", la "moderación" salarial y demás eufemismos. Reléanse las condiciones impuestas por el FMI a los países más pobres. No hay duda de que éste es el punto en que la DSI más choca con la práctica habitual del capitalismo. Pero no sólo porque esto no sea factible en un determinado momento, sino porque no existe en absoluto la voluntad de "ir caminando lo más rápidamente posible" hacia esa meta, como pedía Pío XI. La voluntad latente es más bien la contraria, en un sistema que sólo se rige por la competitividad, olvidando el contrapunto necesario de la solidaridad... Queremos notar también que los papas hablan sólo de la funcionalidad, no de la cuantía del salario. Esa función se puede realizar bien por su volumen, bien por formas de participación en la empresa, etc.


JUAN PABLO II

"sollicitudo
rei socialis"
"preocupación por la cuestión social"
1987

 

5. Todo lo anterior se agrava considerablemente cuando la economía se convierte de "productiva" en "especulativa"

29. Es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático, haciendo más rígidas las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros. Estos mecanismos, maniobrados por los países mas desarrollados de modo directo o indirecto, favorecen a causa de su mismo funcionamiento, los intereses de los que los maniobran, aunque terminan por sofocar o condicionar las economías de los países menos desarrollados. Es necesario someter en el futuro estos mecanismos a un análisis atento bajo el aspecto ético-moral (SRS 1).

 

A partir de aquí, quizás podemos dar ya respuesta a la frase de Pío XI que sirvió de título a nuestro capítulo I: ¿cuáles son esos "vicios gravísimos" de nuestra economía?:

PIO XI

"quadragésimo anno"
"a los cuarenta años"
1931

 

30. La economía no es viciosa por naturaleza, sino que viola el recto orden sólo cuando el capital abusa de los obreros y de la clase proletaria con la finalidad y de tal forma que los negocios e incluso toda la economía se plieguen a su exclusiva voluntad y provecho, sin tener en cuenta para nada ni la dignidad humana de los trabajadores, ni el carácter social de la economía, ni aun siquiera la misma justicia social y el bien común (QA 101).

 

 

 

 

 

La pregunta mordaz que han lanzado contra la Iglesia algunos defensores del sistema ("¿está Dios contra la economía?") tiene aquí la respuesta, dada hace ya medio siglo.
Y si el sistema conlleva esa dinámica intrínseca de injusticia, uno de los mínimos remedios que exige (no para ser transformado pero al menos para ser suavizado) será la intervención del estado.

5. LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO


PIO XII
"la solennita"
1941

31. Mientras el estado, durante el s. XIX, por exagerada exaltación de la libertad, consideraba como fin exclusivo suyo tutelar la libertad con el derecho, León XIII le advirtió ser igualmente suyo el aplicarse a la atención social, procurando el bienestar de todo el pueblo y de todos sus miembros, particularmente de los débiles y de los desheredados (Sol 9).

 

En estas palabras (que provienen de un mensaje con motivo del 50 aniversario de RN) reaparecen las dos posturas que hoy vemos debatirse entre derechas e izquierdas: el estado no debe intervenir más que para garantizar la libertad del capital, porque siempre que interviene, la economía va peor. A la que Pío XII contrapone esta otra concepción: el estado casi no tiene más razón de ser que garantizar la defensa de los más débiles y, a partir de ahí, el bienestar de todos los ciudadanos. La razón, profundamente bíblica, la había dado ya, cincuenta años antes, León XIII:

LEÓN XIII
"rerum novarum"
"nuevas situaciones"
1891

 

32. La raza de los ricos, como se puede amurallar con sus propios recursos, necesita menos del amparo de la pública autoridad; el pueblo pobre, como carece de medios propios con que defenderse, tiene que apoyarse grandemente en el patrocinio del estado... Queda al alcance de los gobernantes beneficiar a los demás órdenes sociales y aliviar grandemente la situación de los proletarios; y esto en virtud del mejor derecho y sin la más leve sospecha de injerencia, ya que el Estado debe velar por el bien común como propia misión suya (RN 22 y 23).

 

 


 

JUAN XXIII

"pacem in terris"
"paz en la tierra"
1963

 

33. Y de ninguna manera se ha de caer en el error de que la autoridad civil sirva al interés de uno o de pocos, habiendo sido establecida para procurar el bien de todos. Sin embargo, razones de justicia y de equidad pueden tal vez exigir que los poderes públicos tengan especiales consideraciones hacia los miembros más débiles del cuerpo social, encontrándose éstos en condiciones de inferioridad para hacer valer sus propios derechos y para conseguir sus legítimos intereses (PT 51).

 

La parcialidad hacia los más débiles es la única manera de que la autoridad sea verdaderamente "de todos los ciudadanos". Una de las razones primarias de la autoridad es, por tanto, la defensa de los indefensos y de los que carecen de recursos. Cómo debe entenderse este apoyo lo sugiere el siguiente texto:

JUAN PABLO II

"centesimus annus"
"a los cien años..."
1991

 

34. La falta de seguridad, junto con la corrupción de los poderes públicos y la proliferación de fuentes ilícitas de aumento del patrimonio familiar, y de beneficios fáciles basados en actividades ilegales o puramente especulativas, es uno de los obstáculos principales para el desarrollo y para el orden económico (CA 48).

 

Debería darse una interacción entre unos poderes que controlen la corrupción económica de los pudientes, y una ciudadanía que controle la corrupción de los poderes públicos. Eso sería una verdadera democracia. Alguna concreción de esas "especiales consideraciones" (de que hablaba el texto 33) la sugiere el texto siguiente


 

JUAN XXIII

"pacem in terris"
"paz en la tierra"
1963

35. No menor empeño habrán de poner los que tienen el poder civil en lograr que a los obreros aptos para el trabajo se les ofrezca la oportunidad de conseguir empleos adecuados a sus fuerzas; que la remuneración del trabajo se determine según criterios de justicia y equidad; que en los complejos productivos se dé a los obreros la posibilidad de sentirse responsables de la empresa en que trabajan; que se puedan constituir unidades intermedias que hagan más fácil y fecunda la convivencia de los ciudadanos; que finalmente todos, por procedimientos aptos y graduales puedan tener participación en los bienes de la cultura (PT 59).

36. La experiencia atestigua que, dondequiera que falte una apropiada acción de los poderes públicos, los desequilibrios económicos, sociales y culturales de los seres humanos tienden, sobre todo en nuestra época, a acentuarse más bien que a reducirse, y se llega por lo mismo a hacer que "derechos y deberes del hombre" no sean más que vocablos desprovistos de toda eficacia (PT 58).

 

 

Derecho al trabajo, derecho al salario justo, derecho a la corresponsabilidad y a niveles autónomos de gestión, derecho a la cultura. Un sistema que no facilite esos objetivos, aunque consiga otros, no es un sistema racional ni humano ni justo, como sugiere el párrafo siguiente:

"mater et magistra"
"madre y maestra"
1961

37. Esta intervención estatal que fomenta, estimula, organiza, protege y completa, descansa sobre el principio de subsidiariedad, establecidas por Pío XI: "sigue en pie y firme... aquel grave principio inamovible...: como no puede quitarse a los individuos lo que ellos pueden realizar con su propio ingenio o esfuerzo, y darlo a la comunidad, así tampoco es justo, sino que constituye una grave perturbación... que se quite a las comunidades menores o inferiores lo que ellas pueden realizar y conseguir, para dárselo a una instancia más elevada. Pues toda acción de la sociedad, por su misma fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos ni absorberlos (MM 53, QA 79).

-Pero toda esta intervención estatal debe hacerse siempre respetando el importante "principio de subsidiariedad" (que desgraciadamente, parece no tener valor para la misma Iglesia que lo proclama): lo que pueden hacer las instancias más cercanas, no deben hacerlo las más lejanas:

 

 

 

 

-"Potenciar sin destruir". Una de las grandes dificultades para todo esto, en el momento actual, es la tremenda interdependencia de todas las economías y la conversión de un mundo tan espantosamente desigual en "aldea global".


 

JUAN PABLO II

"laborem exercens"
"trabajando"
1981

38. Es el Estado el que debe realizar una política laboral justa. No obstante... dentro del sistema actual de relaciones económicas en el mundo, se dan entre los Estados múltiples conexiones... por ejemplo, en los procesos de importación y exportación... Estas relaciones crean a su vez dependencias recíprocas y, consiguientemente, sería difícil hablar de plena autosuficiencia... por lo que se refiere a cualquier Estado, aunque sea el más poderoso en sentido económico.

Tal sistema de dependencias recíprocas, es normal en sí mismo; sin embargo, puede convertirse fácilmente en ocasión para diversas formas de explotación o de injusticia, y de este modo influir en la política laboral de los Estados y en última instancia sobre el trabajador que es el sujeto propio del trabajo (LE 17).

 

Esto nos lleva a la necesidad de considerar las relaciones internacionales también en el campo de la economía. La SRS, escrita a raíz del aniversario de la PP, comenzaba señalando que lo que más ha cambiado desde aquella encíclica hasta hoy es precisamente la mundialización de la economía que pone de relieve, a la vez, nuevas irracionalidades e injusticias, junto con innegables dificultades para solventarlas a niveles particulares. Ello nos lleva a un nuevo capítulo en esta antología.