ORAR ES UN ENCUENTRO
CON EL PADRE
ABIERTOS A LA TRASCENDENCIA

Seguimos encerrados egoísticamente en el pequeño círculo de nuestras "cosas" sin abrirnos a la trascendencia de la vida, no seremos capaces de descubrir la "mirada" cercana y bondadosa del Padre sobre nosotros y en la vida.

Si os empeñamos en definir a Dios, en hablar sobre El, en encerrarlo en las pobres paredes de nuestras palabras, no llegaremos nunca a saber quién es El, y no podremos encontrarlo. Y si nos contentamos con la pequeña satisfacción de nuestros fervores y de nuestras piedades...si ya nos creemos poseedores de Dios, estamos cerrando el camino que nos lleva al encuentro. Si queremos encontrarnos con Dios, convertirnos habremos de convertirnos en peregrinos del silencio, en un quehacer sin límites en la vida.

Aunque importa mucho cuidar los tiempos de encuentro, es más necesario hacer de la vida una oración y una expresión de amor

 

CUARESMA 
DEL
AYUNO 

LA CARIDAD

Un ayuno con dimensiones profundas y personales. No el ayuno reducido a la abstinencia de alimentos, que venga medido por una casuística sobre el peso de sus onzas.

El ayuno cuaresmal tiene un contexto mucho más radical. Es el ayuno del hombre viejo. El ayuno del pecado. La renuncia a los propios caminos para abrazar los de Cristo.

Este es el ayuno principal. La lucha contra el pecado en nosotros mismos.

Si uno se priva de un plato de carne, pero no de su rencor y de su deseo de venganza, se ha quedado meramente en la superficie de su ayuno.

Si sacamos dinero de la cartera para dar una limosna, pero no sacamos del corazón el odio al hermano, o la soberbia, o el espíritu de desobediencia, no hemos progresado gran cosa.

Una de las señales de la recta inteligencia del ayuno es que termine en la caridad.

Ayunar, para dar al prójimo.

"Lo que cada uno sustrae a sus placeres, lo dé a favor de los débiles y pobres" (S.León, en un sermón cuaresmal). "Lo que tomamos en estas cosas de menos, aproveche para alimentar a los necesitados" (Sacramentario Veronense, 929).

¡Qué hermoso el sentido de esas campañas que en muchas comunidades cristianas se llevan a cabo durante la Cuaresma para ayudar a países e instituciones pobres! El sentido de la caridad cristiana, que expresa en un signo óptimo que el ayuno cuaresmal no es meramente negativo.

EN DIOS,
PADRE MISERICORDIOSO, RECONCÍLIATE CON Las cosas

A nuestro alrededor hay verdaderos paraísos técnicos, llenos de confort y de placeres que incitan a tener y consumir.

¡Necesitamos tantas cosas, tantas comodidades para ser felices...! Y nos entra la fiebre consumista. Lo necesitamos todo y para tenerlo necesitamos trabajar como sea, jugar a las máquinas, bingos, loterías... Y empezamos a vivir para trabajar, a trabajar para ganar, a gastar para gozar. Y mientras hacemos esto, no gozamos nada y olvidamos que no se vive para trabajar, sino para amar, y se gana para compartir.

A fuerza de mirar las cosas perdemos la confianza en los hombres y, por supuesto, no confiamos en Dios. Pero si miramos la Cruz, aprenderemos a ser libres de tantos afanes, cosas, apegos y comodidades. Aprenderemos a amar, porque, al acercarnos a la cruz, sentiremos que nuestro corazón se enciende en deseos de ser, no de tener, en deseos de agradar, de alabar y de amar. Esta mirada nos llevará a la imitación y al compromiso para construir un mundo nuevo.