PALABRA DE DIOS 

Cuaresma 2018
Domingo 1º (b)


 

"Se  ha cumplido el plazo"

 

 

PRIMERA LECTURA
Génesis 9, 8-15

El pacto de Dios con Noé y sus hijos tras el Diluvio.
      No habrá más destrucciones como las del diluvio.
     El Arco Iris era interpretado como la señal de aquel pacto.
     Aquellas aguas, aquella vida nueva y aquel pacto nos recuerdan el Bautismo.

 

PRESENTACIÓN

La Biblia emplea y adapta una antigua narración de un diluvio, posiblemente de Mesopotamia.

En la Biblia no sólo se trata de narrar un hecho mitológico o legendario, sino que, a través de él, podemos seguir rastreando la revelación de Dios

El pecado de los hombres es la causa de que se plantee el diluvio como una nueva creación desde aquel que queda justo: Noé y su familia.

Los hombres han decidido romper con Dios, fuente de la vida, y el destino que han elegido es la muerte; pero quien decide ser fiel, guarda la vida.

Y al comienzo de este re-creación, Dios establece su Alianza con Noé.- En el breve testo que se proclama hoy, aparece la palabra "pacto" cinco veces.

Dios, libremente, hace alianza con la humanidad y toda la creación; establece un proyecto de salvación para todos (Noé no es un hebreo).

Sólo por la revelación podemos afirmar que Dios tiene un Plan de Salvación que abarca a la humanidad y a toda la creación.

Y sellado el pacto, un signo lo recordará de generación en generación: el Arco Iris; arco que une el cielo y la tierra; una bella imagen, inspiración poética,  para describir una realidad: la alianza entre Dios y la humanidad.

La revelación de Dios sigue su camino: Dios no es vengativo; Dios establece una Alianza con los hombres y la creación; Dios es el que salva.

Cuando nos empeñamos en seguir caminos de muerte, tú te empañas en darnos la vida.

Y firmas, con tu Arco, un pacto, una alianza con nosotros.

Te comprometes a no destruirnos; ya nos encargaremos de destruirnos unos a otros.

LECTURA DEL LIBRO DEL GÉNESIS 9, 8-15

Dios dijo a Noé y a sus hijos:

-Yo hago un pacto con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañaron, aves, ganado y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Hago un pacto con vosotros: El diluvio no volverá a destruir la vida ni habrá otro diluvio que devaste la tierra.

Y Dios añadió:

-Esta es la señal del pacto que hago con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las edades: Pondré mi arco en el cielo, como señal de mi pacto con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco y recordaré mi pacto con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes.

Palabra de Dios

 

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 24

PRESENTACIÓN

Con frecuencia se nos propone en la liturgia el salmo 24 como modelo de oración.

El salmista acude con toda la confianza del mundo a Dios, porque sabe que Él es el que salva, el que libera, sobretodo de la peor esclavitud: el pecado.

"En tu verdad guía mis pasos, 
instrúyeme, tú que eres mi Dios y mi salvador."

Dios ha dado a su pueblo la Ley; vivirla es el camino de la verdadera libertad.

"Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas."

Y si el Dios-que-salva marca en la Ley el camino de la libertad, es porque, sobre todo, es el Dios-Amor, el Dios cercano, el Dios bueno.

"Recuerda, Señor, que tu ternura 
y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mi con misericordia,
por tu bondad, Señor."

La imagen del camino es típica de los salmos penitenciales; el pecador es el que ha elegido un camino equivocado.

El Señor es bueno y recto
y enseña el camino a pecadores."
 


Enséñame tus caminos, Señor, para no ir dando tropezones por la vida.

Tú eres un Dios bueno y misericordioso. Acuérdate de mí.

Enséñame tus sendas para que camine con rectitud.

 SALMO 24

R/. TUS SENDAS, SEÑOR, SON MISERICORDIA Y LEALTAD PARA LOS QUE AGUARDAN TU ALIANZA

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas,
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.
R/. TUS SENDAS, SEÑOR, SON MISERICORDIA Y LEALTAD PARA LOS QUE AGUARDAN TU ALIANZA

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas.
Acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor.
R/. TUS SENDAS, SEÑOR, SON MISERICORDIA Y LEALTAD PARA LOS QUE AGUARDAN TU ALIANZA

El Señor es bueno, es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
R/. TUS SENDAS, SEÑOR, SON MISERICORDIA Y LEALTAD PARA LOS QUE AGUARDAN TU ALIANZA

 

SEGUNDA LECTURA
1ª Pedro 3, 18-22

Cristo murió por todos, también por los que murieron antes de su venida. Para eso fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados.
     Como el arca salvó a Noé y a los suyos, ahora nos salva el pasar por las aguas del Bautismo, uniéndonos a Cristo, que está sentado a la derecha del Padre.

 

PRESENTACIÓN

Es posible que esta carta haya sido escrita en tiempos de persecución.

Tras animar a dar la cara por Cristo, recuerda que nuestra esperanza se fundamenta en la muerte y resurrección del Cristo; ella es la que les da fuerza y valor.

Recuerda que Cristo ha muerto y ha resucitado por todos los hombres: de ayer, de hoy y de siempre ("... fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos...)

El tiempo de Noé fue un símbolo del Bautismo; agua de muerte y vida: muerte al pecado y nueva vida en comunión, en Alianza, con Dios.

Por el Bautismo entramos en la Nueva Alianza.

Ser bautizado no es ser purificados de suciedades exteriores, sino unirse a Cristo y participar de su muerte y resurrección.

Y quien se ha unido a Cristo en su muerte y resurrección por el Bautismo, también compartirá la Vida con Él para siempre, en la casa del Padre.

"Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso".

Aceptaste el sacrificio de tu Hijo para volver a rescatarnos del pecado.

Tu Espíritu, Señor y dador de vida, nos la comunica en abundancia.

Sumergidos en el agua del Bautismo nos haces herederos de tu Reino.

 

PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PEDRO
3, 18-22

Hermanos:

Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios.

Como era hombre, lo mataron; pero como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

Con este Espíritu fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados que en un tiempo habían sido rebeldes, cuando la paciencia de Dios aguardaba en tiempos de Noé, mientras se construía el arca, en la que unos pocos -ocho personas- se salvaron cruzando las aguas.

Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente os salva: que no consiste en limpiar una suciedad corporal, sino en impetrar de Dios una conciencia pura, por la resurrección de Cristo Jesús Señor nuestro, que está a la derecha de Dios.

Palabra de Dios

 

ACLAMACIÓN
Mateo 4, 4b

No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

 

EVANGELIO
Marcos 1, 12-15

Antes de iniciar su misión. Jesús marcha al desierto para hacer su propia cuaresma, sus cuarenta días.
      Allí será tentado por el diablo, Marcos es muy escueto; no dice nada de cuáles y cómo fueron las tentaciones.
     Después el mensaje: ha llegado el tiempo; el reino está cerca; convertíos y creed la Buena Noticia.

 

PRESENTACIÓN

Cada año, en el primer domingo de Cuaresma, proclamamos el texto del evangelio que narra las tentaciones de Jesús en el desierto. Este año año lo hacemos con el Evangelio de San Marcos, que es quien presenta el acontecimiento de forma más breve.

Después del Bautismo, el mismo Espíritu que descendió sobre Él, lo empuja al desierto.

El desierto, lugar de soledad, silencio, encuentro con Dios y con el Tentador.

La estancia de Jesús en el desierto que nos presenta San Marcos, difiere algo de las presentadas por los otros sinópticos.

Para San Marcos, Jesús es llevado al desierto, pero su estancia no se caracteriza por el ayuno ("los ángeles le servían"); la tentación se extiende a los cuarenta días y no se especifica cuáles son esas tentaciones; convive entre alimañas, pero no le dañan y los ángeles le sirven durante todo el tiempo.

Esta escena del desierto pone fin al breve primer bloque del Evangelio de San Marcos.

Situado en un lugar, el desierto, y en un tiempo, 40 días, el hecho contiene importantes resonancias bíblicas.

La escena siguiente se desarrolla ya en Galilea; Jesús comienza a proclamar la Buena Noticia: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios", y las actitudes a tomar ante este anuncio: cambiar la orientación existencial  y creer en esa Buena Noticia.

No me dejes caer en la tentación y líbrame de todo mal.

Que tu Ángel me acompañe y anuncie la Buena Noticia de tu amor.

  LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS  
1, 12-15

En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto.

Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas y los ángeles le servían.

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:

-Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia.

Palabra del Señor.